Alcaldes tienen carta abierta para hacer monumentos de lo que se les ocurra

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Tal como fue la inauguración de la Torre Insignia, construida por el arquitecto Mario Pani en 1959 o la llamada Estela de Luz, inaugurada por el ex presidente Felipe Calderón en enero de 2012; en México existen decenas de monumentos peculiares; sin embargo, los alcaldes y gobernantes, al parecer, siguen teniendo carta abierta para construir lo que se les ocurra.

Una investigación del portal mexico.com sacó a la luz una serie de pseudo monumentos, construidos durante los últimos años, en diferentes estados de la República Mexicana; los cuales recalcan que los gobernantes tienen la libertad de honrar con una estatua lo que ellos deseen.

Monumentos a la inutilidad

Entre los monumentos que encontró el citado portal se encuentran: el Bolígrafo Gigante de Jalisco; Homero Simpson en el municipio de Orizaba en Veracruz; un Superman junto a Batman o Hulk en la comunidad de Ixhuatlancillo; un Monumento a la Biblia en Tapachula, Chiapas, la Fuente de la Familia en Tlaxcala y hasta el recién demolido Monumento a la Identidad en Ajalpan, Puebla.

Según la publicación, las citadas estatuas “son obras ‘artísticas’ que los alcaldes mandan a hacer sin tener reglamentación y sin consultar a la población”, cuyo costo corre a cargo del erario público.

El caso del Bolígrafo Gigante en Guadalajara, es un claro ejemplo de ello, pues la obra diseñada por el escultor español Pedro Escapa tuvo un costo de 1.4 millones de pesos y fue aprobada por el entonces alcalde de Guadalajara, Enrique Alfaro, quien ahora gobierna la entidad.

De acuerdo con la publicación, pese a que Alfaro dedicó este monumento a los periodistas caídos en el país; la comunidad nunca aceptó la obra y determinó que, con el dinero hubiera preferido comprar ambulancias para la Cruz Verde, según datos de la Comisión de Cultura del Congreso de Jalisco en un dictamen publicado de enero de 2018.

Alcaldes ocurrentes

Otros casos particulares son El Cigarrote de Ciudad Juárez, El Marciano en Tamaulipas y la replica de la Torre Eiffel en Gómez Palacio, Durango, aunado al Homero Simpson en Orizaba, Veracruz.

Este último monumento fue idea del ex alcalde de la ciudad, Igor Rojí, quien quiso rendir homenaje a una de las voces del doblaje animado más icónica en nuestro país, el actor Humberto Vélez, quien es originario de esa localidad.

Fue entonces que, en marzo de 2018, Rojí inauguró una escultura de fibra de vidrio, cuyo costo según cifras oficiales fue 16 mil 400 pesos, cantidad que se pudo gastar sin aprobación del cabildo.

Asimismo, al parecer, los personajes animados son muy populares en el estado de Veracruz, pues Cinthya Montalvo, ex alcaldesa de Ixhuatlancillo mandó a construir una serie de siete figuras de superhéroes.

Esto con el fin de crear un espacio público, dedicado a la recreación de los niños; de esta forma: Hulk, Thor, la Mujer Maravilla, Superman, Batman, Iron Man y el Capitán América fueron colocados en el parque con un costo de 360 mil pesos que presuntamente pagó Montalvo con el Fondo de Fortalecimiento Municipal (FORTAMUN), un recurso federal.

De acuerdo con la ex gobernante, la razón por la cual eligió a estas figuras y no a otros personajes populares de la cultura mexicana, es porque no existe un pago por los derechos de autor, cuando los monumentos son de libre acceso.

Siguiendo en recuento de monumentos polémicos, se encuentra el Monumento de la Biblia en Tapachula, Chiapas, erigido por cuenta del ex alcalde Neftalí Del Toro Guzmán, quien aludió que lo pagó con su sueldo.

Tlaxcala es otro estado, donde al parecer los monumentos han generado escandalo, tal es el caso de la asta bandera monumental que inauguró el ex alcalde Pedro Pérez Lira, dos días antes de terminar su gobierno.

La asta tiene una altura de 54 metros, lo que la coloca como una de las más grandes de México y tuvo un costo de 3.9 millones de pesos; aunque el sitio donde se ubica ostenta un riesgo por las líneas de alta tensión y viviendas cercanas; además, de que no existe el espacio suficiente para las maniobras de izaje, indicó un articulo del El Universal.

Sin embargo, este no fue el único monumento que construyó Pérez Lira en su gobierno, también erigió la llamada Fuente de la Familia, obra que según medios locales, hace alusión a su propia la familia.

Carta abierta para construir estatuas

Vale mencionar que, de acuerdo con el citado medio, los recursos para la construcción de estos monumentos se han obtenido malabareando los recursos de diferentes bolsas (incluso federales), sin consultar a la población y sin tener una reglamentación clara.

Respecto al aprobación de la temática, según fuentes consultadas por mexico.com ni el Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal (INAFED), de la Secretaría de Gobernación, tampoco el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) o el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) tienen injerencia en aprobar o prohibir temas.

Esto, aunque, “México cuenta con el reglamento y la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos que ordena cómo deben proceder los gobiernos locales respecto a obras declaradas oficialmente históricas o artísticas, sin embargo, no hace referencia a las nuevas esculturas a nivel local”, indica el portal.

Lee la investigación completa en mexico.com

Con información de El Universal, La Voz de Michoacán y Archdaily