El PRI te quiere reconquistar con estas 12 promesas para 2019 🤔

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Pasaron de tener mayorías legislativas y la presidencial a perderlo todo. Después de las elecciones de julio 2018, el PRI no ha dejado de rascarse la cabeza para comprender qué pasó con sus votantes más fieles durante décadas. El control de grupos sindicales y el acarreo de personas a las urnas apenas les dieron el tercer lugar nacional con poco más de 9 millones de votos a nivel nacional para la elección presidencial.

Conscientes de un grave problema de credibilidad por escándalos de corrupción e impunidad, el PRI ya lanzó sus 12 propósitos para el 2019, enfocados en ganar de nuevo tu confianza para que votes por ellos en las elecciones que se vienen. “Que el propósito de todos, sea México”, aseguran.

Aceptar nuestros errores, repararlos y trabajar para el futuro. El PRI promete cambiar los errores del pasado para enfocarse en lo que viene, pero no ha querido expulsar de su partido a César Duarte ni a Enrique Peña Nieto, a pesar de las peticiones de los militantes priistas. Además, Siguen minimizando y negando investigaciones como las empresas fantasma de Javier Duarte y la red de saqueos del gabinete peñista conocida como La Estafa Maestra.

Evitar que nada ni nadie nos separe. En el partido más antiguo de México están conscientes de que el golpe electoral del 2018 cimbró las bases de la militancia priista. Entre renuncias masivas y una exigencia por devolver el poder a los de abajo en el partido, se han solicitado la expulsión de priistas clave para entender el fracaso del PRI el año pasado. Recordemos que con la dirigencia de Ruiz Massieu se llegó a planear un cambio de nombre, logo y colores, para recuperar la confianza de los votantes mexicanos.

Trabajar fuerte y constante para ayudar a otros. El partido de Enrique Peña Nieto y Carlos Salinas continúa insistente en que su labor durante las últimas décadas ha sido apoyar en todo momento a los mexicanos. Todo esto a pesar de las reformas estructurales, los incrementos a precios de las gasolinas, la riqueza automática de sus representantes políticos y los escándalos comprobados de corrupción. El PRI promete ponerte como protagonista en su agenda del 2019.

Tener una crítica que construya, y con bases sólidas. A ninguna fuerza política le conviene la lucha interna. Recordemos como las fuerzas internas han destruido la estabilidad del PAN y el PRD, por lo que el PRI busca reafirmar sus bases para juntos formar el partido opositor más fuerte en contra de la presidencial de López Obrador. Para lograrlo necesitan primero atender a su militancia, que solicita un presidente de partido que realmente los escuche y condene legalmente los errores del pasado.

Unir a los mexicanos, mientras otros los dividen. El PRI está enfocado en generar unidad, al igual que los nuevos partidos de oposición. Su principal crítica es que el gobierno mexicano actual, encabezado por la izquierda, está dividiendo al país. Después de las elecciones presidenciales, Morena se hizo con más de 30 millones de votos, bajando al PRI y al PAN de los primeros sitios en las preferencias nacionales. Para el PRI es importante unir a los mexicanos, sin recordar las divisiones políticos que generaron en estados como Campeche, Veracruz o Puebla.

Recuperar los principios que forjaron a nuestro partido. Ruiz Massieu, actual presidenta del partido más antiguo de México, asegura que la base para renovarse está en el pasado. Los priistas de la élite aseguran que revisar los principios que originaron al partido habrán de salvarlos de esta crisis de credibilidad. Para lograr esta resurrección, es necesario que el PRI condene a los políticos de su partido que han generado corrupción, nepotismo, violencia e impunidad, algo que parece muy difícil.

Vigilar que nadie vuelva a manchar nuestro partido. El nuevo nuevo PRI quiere que los perfiles corruptos se terminen. Por lo tanto no se aceptarán nuevos Javier Duarte, Alfredo del Mazo, Enrique Peña Nieto, Carlos Salinas, César Duarte, Emilio Lozoya, Luis Videgaray, entre otros. El PRI promete una vigilancia estricta de sus nuevos contendientes a elecciones para evitar caer en nuevas manchas negras en un partido sumido en escándalos de desvío de recursos.

Para cada problema del gobierno, tener las mejores soluciones. Con una mínima representación en las cámaras legislativas, el PRI se vende como el gran partido para solucionar problemas en el ámbito político mexicano. Sus compañeros del PAN prometen básicamente lo mismo, al igual que el PRD, por lo que México aún busca a su gran partido de oposición ante el dominio de Morena. Para cambiar la agenda legislativa y ganar confianza ciudadana, el PRI debe dejar atrás su negativa a quitarle el fuero a políticos y su interés general por mantener los altos sueldos a funcionarios públicos.

Tener un comportamiento congruente entre nuestros actos y nuestra voz. El gran problema del priismo nacional es que se han convertido en una fuerza política de discursos y promesas. Mientras más dinero se gasta en pulir mensajes políticos y mejorar la imagen de sus candidatos, menos se ha destinado a un verdadero apoyo a la sociedad mexicana. El PRI promete ahora sí emparejar lo que se promete con lo que se hace, un error común en el sexenio de Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray.

Aprovechar cada día para recuperar la confianza de los mexicanos. No queda bien claro a qué se refieren con esta promesa si hoy mismo están de vacaciones.

Estar siempre cerca de las personas y sus problemas. En este apartado el PRI reconoce su lejanía con la sociedad mexicana. Sus votantes se quejaron de eso, realmente, al sentirse abandonados por el PRI durante el último sexenio. Entre decenas de escoltas privados, autos blindados, viajes privados en jets de lujo o helicópteros personales, el PRI dio cátedra de cómo distanciar a un partido político de sus votantes. El resultado es claro, por lo que los priistas ya alistan cercanía ciudadana, sin explicar cómo lo harán.

Hacer del 2019 el año de la renovación del PRI. El partido más antiguo de México quiere que para los próximos años votes por ellos antes que por Morena, el PAN, el PRD o partidos con menos representación. La intención es recuperar rápido a una base de votantes que tuvieron en el pasado y que necesitan para recuperar plazas clave como Nuevo León, Michoacán y otras gubernaturas que se votarán en los próximos meses.