A Pemex ya la están robando hasta piratas en lanchas

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Era prácticamente el último puñado de meses antes de que Enrique Peña Nieto abandonara el poder. Con las elecciones federales encima y la aprobación del último presupuesto priista para el país, las condiciones de seguridad se relajaron. El expresidente priista se limitó a dar entrevistas cada vez menos articuladas por sus asesores y trataba de explicar porqué el 2017 había sido el año más violento en la historia reciente de México.

Todo esto sucedía mientras se robaban miles de millones de pesos en bienes de las plataformas marítimas de Pemex, la gran petrolera mexicana. La palabra más popular de este 2019 es huachicoleo y también lo fue durante los últimos años del peñismo. La ordeña de ductos de Pemex y la venta de gasolina robada parecía ser solamente una crisis terrestre. Pero el robo pirata (con embarcaciones y ladrones marinos incluidos) se elevó 310% en 2018.

Gracias a documentos presentados por el periódico Milenio, sabemos que el robo a plataformas marítimas de Pemex tuvo casos críticos durante 2016 y 2018. Al final de la era Peña Nieto se registraron 197 asaltos, saqueos y agresiones a plataformas petroleras mexicanas en las aguas nacionales. Esto es un aumento considerable si vemos las cifras del 2016, en donde hubo solamente 48 ataques detectados.

Recordemos que los piratas han vuelto en los primeros años del siglo veintiuno. En costas africanas ya es una tradición blindarse contra piratas que asaltan otros navíos, algo que sucede también en México, en donde se sabe muy poco de quiénes son estos ladrones que usan lanchas y armas para someter a sus víctimas en el mar. Lo que sí se sabe es que las pérdidas en Pemex derivadas de estos saqueos rebasan los 224 millones de pesos, una cifra que daña severamente a la ya de por sí más endeudada petrolera del mundo.

Estos robos son parte de una cada vez más estructurada estrategia de huachicoleros. El robo de gasolinas a la petrolera nacional no ha hecho más que aumentar desde que Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto llegaron al poder. El presidente López Obrador ya ha confirmado que las pasadas administraciones sabían del saqueo a la petrolera y no actuaron como deberían. Se investiga por el momento a altos mandos de Pemex, políticos y empresarios que podrían estar comandando estos saqueos masivos.

En el caso de los piratas, se pueden entender como una respuesta natural ante la falta de estrategias de seguridad en el combate al huachicoleo. La nueva administración ha prometido elevar el robo de hidrocarburos como delito grave, sin posibilidad de fianza y con cárcel inmediata. Pero los robos de estos piratas parecen más amateur de lo que suenan. Al llegar en lanchas, es imposible que succiones combustibles con la misma capacidad que los huachicoleros por tierra. Los registros muestran que roban más que nada a empleados, equipo técnico, herramientas y luces de las plataformas.

Las zonas en donde más se cometen estos atracos son, claramente, territorios cercanos al mar. Desde las plataformas en Campeche y Tabasco, hasta las de Ciudad del Carmen, en Pemex se han reportado robos cada vez más constantes por parte de piratas armados que llegan en grupos cada vez más numerosos (hasta 23 lanchas por atraco, señala Milenio).

El otro gran problema para entender la capacidad de estos saqueos es la falta de denuncias. Desde el interior de Pemex se han dejado de reportar todos los ataques por estos piratas mexicanos. Se sabe de 312 robos, en donde no quedan claros los montos de lo robado, y también de varios casos más en donde no se ha alertado a las autoridades sobre los saqueos. Esto complica las investigaciones para detener a una red criminal de la cual no se sabe absolutamente nada.

Mira toda la información en esta nota de Milenio.