AMLO pudo comprar todas las pipas a empresas mexicanas

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El combate al huachicol está en activo y parece ser que va para largo. Los esfuerzos del gobierno de López Obrador por cortar de tajo la materia prima de los huachicoleros nacionales ha generado un enorme desabasto de gasolina en varios estados del centro y norte del país. Para solucionar este problema, se solicitó el traslado del combustible por la vía terrestre. Todo esto sería rápido si se compraban 500 pipas en tiempo récord.

Para lograrlo, una comitiva obradorista se lanzó a Estados Unidos a buscar empresas que pudieran dotar de tantos vehículos al país del huachicol. Pero en la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) aseguran que no era necesario gastar en viajes al país de Donald Trump para solucionar el problema. En México hay al menos 30 empresas de transporte que pueden ayudar con el tema de las pipas. El vicepresidente de los industriales asegura que López Obrador jamás los contactó para negociar el pedido.

En Estados Unidos fueron al menos cinco las empresas ganadoras de contratos por 1,900 millones de pesos (mucho más del presupuesto para publicidad oficial en 2019). Las escogidas yanquis fueron las empresas Navistar, Daimler, Freightliner, Scania y Fruehauf. Todas ellas con participación activa en México, quienes lograron la celebración de los contratos por adjudicación directa: sin oportunidad de someterlas a concurso. La excusa, asegura el gobierno, era la urgencia por hacerse de las 500 pipas.

Pero López Obrador pudo haber considerado a las empresas mexicanas Segu Carrocerías, Tyrsol, Traylfer, Tytal, Retesa, Carrocerías Gallegos, Remolques Lozano, Carmex, De Lucio, Lugarth, Elk, Semirremolques Bronko, entre muchas otras. Todas ellas con la capacidad de entregar el producto solicitado sin necesidad de convencer a empresas en el extranjero, comenta Salvador Saavedra, el vicepresidente de la Canacintra. Para esta industria, que el presidente no los considerara es un golpe a su trayectoria.

Pero no todo salió bien en Estados Unidos. 500 pipas en una sola compra son demasiados vehículos y las cinco empresas estadounidenses no alcanzaron a cubrir el total de la solicitud del gobierno mexicano. Por lo tanto, se le entregará a López Obrador un primer lote de vehículos con el acuerdo de ir ensamblando y enviando el resto en las próximas semanas. Esto debido a que ninguna empresa contaba con 500 vehículos de transporte en sus bodegas para entrega inmediata. La apuesta del gobierno mexicano es comprar al menos 500 pipas más en los próximos días.

Estos esfuerzos por encontrar vehículos de distribución de gasolina surgen después de un combate fuerte en contra del huachicoleo. Desde que arrancó enero, el presidente tabasqueño cerró los ductos de la petrolera nacional y el desabasto inevitablemente comenzó en estados con más actividad huachicolera. Habitantes de Michoacán, Jalisco, Guanajuato y Nuevo León aún sufren para encontrar gasolina para sus vehículos. La crisis se incrementó con la explosión de un ducto ordeñado en Tlahuelilpan, Hidalgo, que se llevó casi un centenar de vidas.

La Canacintra asegura que desde México se puede cubrir aún una producción de 120 pipas al mes. La urgencia del gobierno obradorista pudo haber mirado hacia el territorio nacional, en donde los costos de producción hubieran sido menores a los obtenidos en Estados Unidos. Además de que el tema del papeleo en el país del pay de manzana siempre alarga los contratos urgentes. En tan solo tres meses, las empresas mexicanas podrían haber entregado las 500 pipas, comenta Saavedra.

El gobierno mexicano ya pagó 19 millones de dólares para comprar poco más de 600 pipas a empresas estadounidenses. Los periodos de entrega de los vehículos de carga son similares a los que propone la Canacintra, por lo que no comprenden por qué razón no se buscó primero a productores mexicanos.

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