El INE no pagará impuestos hasta que les suban el presupuesto

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Dentro del árbitro electoral hay confrontaciones directas con el nuevo gobierno mexicano. Ya desde que López Obrador empezara a distribuir sus intenciones de recortar presupuestos para imponer su plan de austeridad, organismos autónomos como el INE empezaron a enfurecer por supuestos problemas de operación si se les reducía el dinero que estaban recibiendo. Para generar algún acuerdo, los comisionados electorales presentaron un programa de austeridad que no tocaba sus sueldos.

Ahora que entró de lleno el Presupuesto 2019, en el INE no piensan aceptar los recortes generales y ya planean cómo saltarse gastos para lograr llevar a cabo las elecciones de este año. Recordemos que un accidente aéreo ha obligado a Puebla a votar nuevamente por un gobernador, después de que el PAN perdiera a dos de sus figuras más importantes. Los consejeros electorales aseguran que si no les dan al menos 619 millones de pesos más, no podrán operar de la misma forma.

La estrategia en el INE es no pagar el impuesto sobre la renta hasta que se realicen los aumentos solicitados al gobierno federal. Esta propuesta la encabeza Ciro Murayama, uno de los consejeros electorales más reaccionarios ante el plan de austeridad del tabasqueño. Al no pagar el famoso ISR, en el instituto electoral estarían ahorrando una cifra aún mayor a la que piden, es decir, cerca de 761 millones de pesos. Con esto, prometen, estarían saltando un pago fiscal obligado por la ley, pero lo harían tan solo unos meses (julio a diciembre).

Aseguran que además de la organización de elecciones, en el INE deben velar por otros proyectos de suma importancia como “la garantía de derechos político-electorales de la ciudadanía”, es decir, la generación de credenciales electorales en todo el país. Recordemos que el año pasado el INE obtuvo su presupuesto más alto en la historia, con lo que organizaron las elecciones más costosas que México haya conocido. Derivado de esa elección, Morena se alzó con el poder federal, mayorías legislativas y varios gobiernos estatales.

Las acciones de austeridad del gobierno obradorista están enfureciendo los salarios de altos mandos del INE, el SAT, la CNDH, entre muchas otras dependencias. Son pocos los funcionarios públicos que han aceptado la medida de ahorros del gobierno de izquierda y los amparos para mantener sus sueldos continúan vigentes. Sobretodo en el poder judicial, en donde se amontonan miles de carpetas que exigen mantener legalmente sus salarios superiores a los 108,000 pesos mensuales.

El INE ha publicado una segunda propuesta de austeridad en donde prometen ajustarse el cinturón. Por lo que necesitan al menos 806 millones de pesos para “servicios personales”, 11.9 millones para “bienes inmuebles”, 18.8 millones para “materiales y suministros”, más de 106 millones para “servicios generales” y 6.3 millones para “transferencias, asignaciones, subsidios y otras ayudas”. En total, 950 millones de pesos.

Estas cifras no contemplan los gastos enormes que implicaría realizar la elección estatal de urgencia en Puebla, con lo que el presupuesto se elevaría considerablemente. Con estos anuncios, el INE abre una puerta para negociar con las instituciones hacendarias federales. Que una dependencia avise que no pagará ISR es suficiente para generar alertas en el sistema tributario, por lo que se prevé un jaloneo entre autoridades federales y electorales.