Estado de México: con Peña presidente y Eruviel gobernador se disparó el huachicoleo

- Por

La Guerra contra el huachicoleo ha despertado demasiadas dudas, las más importantes giran en torno a la complicidad de los pasados gobiernos, tanto estatales como federales, ¿quiénes fueron y quiénes han estado involucrados?, las dudas siguen la ruta del sexenio pasado, donde el huachicoleo llegó a sus máximos niveles.

En los últimos 18 años, el número de tomas clandestinas en el estado de México aumentó 3 mil 990 por ciento, de acuerdo con datos de Petróleos Mexicanos (Pemex). El número de perforaciones incrementó notoriamente durante la administración de Eruviel Ávila Villegas y en el primer año de Gobierno de Alfredo del Mazo Maza.

Bajo la administración de políticos provenientes del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Pemex ha contabilizado 4 mil 218 tomas clandestinas de hidrocarburos en el estado de México y el último reporte de la petrolera coloca a la entidad en el tercer lugar del país. Además, con Peña Nieto como presidente, el delito del huachicol se disparó 262 por ciento en todo el país, de acuerdo con cifras de la Empresa Productiva del Estado.

Los datos oficiales indican que en la entidad, a octubre de 2018, se tienen mil 268 tomas clandestinas registradas. Si se analizan por gobierno el de Arturo Montiel Rojas (1999-2005) cerró con 31; en el de Enrique Peña Nieto hubo registro de 228 y con Eruviel Ávila (2011-2017) con 2 mil 691.

Punto estratégico

El Estado de México ha escalado lugares en la lista de entidades líderes en robo de combustibles junto con Puebla, Veracruz, Tamaulipas y Guanajuato. Por ese territorio cruzan tres ductos y a la par, el número de accidentes por ordeña también ha aumentado.

Los números de Pemex indican que el número de tomas sólo ha ido en aumento año con año. De acuerdo con una solicitud de información, de 2000 a 2006 se registraron solo 31 tomas. En los siguientes años, ya con información desagregada, se pasó de 17 a 68, luego a 976 y finalmente a las mil 268.

El año pasado, Pemex informó que en 2017 la ordeña de ductos provocó pérdidas por 30 millones de pesos y aunque se tenía conocimiento de robo en 25 estados del país, el top cinco lo conforman Guanajuato, Tamaulipas, Puebla, Veracruz y el Estado de México.

Por ahí cruzan tres ductos y es en el corredor que va de Jilotepec a Otumba donde se encuentran perforaciones con más frecuencia; se hacen evidentes con los derrames de combustibles o con explosiones.

Algunos de los municipios en donde más afectaciones se registran son Coyotepec, Teoloyuca, Zumpango, Nextlalpan, Tonanitla, Cuatitlán, Tutltitán, Tlalnepantla, Ecatepec, Tecámac, Tezoyuca y Otumba

Para detener el huachicoleo es necesario seguir la ruta del dinero de las estaciones de servicio que expenden combustibles en el país es factible: sólo hay que revisar la información diaria que recopilan el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y Pemex sobre la compra y venta de gasolinas y diésel, y determinar cuáles gasolineras venden volúmenes que no coinciden con lo que compraron.

Operativos que no funcionan

En 2015, Eruviel Ávila Villegas anunció la implementación de operativos para combatir y sancionar el huachicol. “Además de hacerle un mal a la nación, de afectar a una empresa patrimonio de la nación, sobre todo yo creo que lo que más me preocupa es que ponen en riesgo a cientos, a miles de familias inocentes”, dijo.

Durante su administración, en comparación con los seis años anteriores, el número de perforaciones ilegales a ductos pasó de 228 a 2 mil 691, un aumento del mil 080 por ciento.

Hasta el momento el actual gobernador de la entidad no se ha manifestado al respecto a pesar de las cifras. Si se compara su primer año de gobierno con 2012, el primer año de gobierno de Eruviel cuando se registraron 149 tomas, en 2018 éstas aumentaron 8 mil 957 por ciento.

Desde el sábado pasado, cuando se comenzó a registras escasez de gasolina, una de las entidades más afectadas fue el Estado de México, específicamente lo municipios de Naucalpan y Toluca, Metepec, Lerma, San Mateo Atenco e Ixtapan de la Sal. La causa del desabasto podría ser los altos niveles de venta ilegal de combustible.