No se sabe en dónde está Gerardo Ruiz Esparza

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El escapismo y la desaparición es una de las actividades mejor practicadas por los integrantes del antiguo gabinete del expresidente Enrique Peña Nieto. Prueba de ello es Genaro Ruiz Esparza, de quien no se sabe a qué se dedica ahora ni en dónde radica luego de abandonar la administración pública federal, Ruiz Esparza dejó pendientes y no de obras de infraestructura inconclusas, sino de los actos que cometió en funciones.

Alrededor de él hay una lista de personas y empresas: están Enrique Peña Nieto con quien trabajó durante 12 años; Alfredo del Mazo González, apenas fallecido y quien lo llevó a la administración pública del Estado de México; la empresa con la que se le ha acusado cometer actos de corrupción, OHL, hoy Aleática; sus escándalos con Grupo Higa y con la construcción del Paso Exprés de Cuernavaca y finalmente, el partido que siempre lo ha arropado: el Revolucionario Institucional (PRI).

Hasta el momento no hay ninguna investigación sobre el exsecretario federal. El único acercamiento lo hicieron senadores independientes el pasado 29 de noviembre al presentar cuatro denuncias penales contra Esparza por presuntos sobornos y transferencias ilegales de dinero relacionado con la empresa OHL. Una parte, sostuvieron los legisladores Emilio Álvarez Icaza y Lucía Riojas, se utilizó en la campaña de Alfredo del Mazo Maza para gobernador del Estado de México.

Durante seis años como funcionario federal y con constantes acusaciones, el expresidente Peña Nieto jamás habló de removerlo de su puesto. Ocurrió con hombres cercanos a él, como Luis Videgaray o Jesús Murillo Karam, pero Ruiz Esparza inició el sexenio y estuvo al frente de la SCT hasta el último día.

Siempre ligado al PRI

Nació en la Ciudad de México en 1949. Estudió Derecho en la Universidad La Salle y se graduó en 1975. Desde antes de concluir sus estudios y sin cédula profesional –la obtuvo en 2015, ya como titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes–, fue Delegado del Banco de México (Banxico), de 1970 a 1975; luego fue Subdirector Jurídico de la Dirección de Deuda Pública y de la Dirección de Política Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Fue en 1981 cuando llegó al Estado de México. De ese año hasta 1987, fue Subsecretario General y Secretario General de Gobierno del Estado de México de Alfredo del Mazo González y aunque luego ocupó puestos en el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y en la Comisión Federal de Electricidad (CFE), fue su trabajo con Del Mazo González lo que le forjó camino.

Luego de ese paseo por varias instancias federales, llegó a la Secretaría de Comunicaciones del Estado de México, con Peña Nieto como Gobernador en 2005. Coordinó la construcción del Circuito Exterior Mexiquense, el Viaducto Elevado Bicentenario, el libramiento Nororiente de Toluca, la Autopista Toluca-Zitácuaro, la Autopista Valle de Bravo y las gestiones para dotar conexión de banda ancha a 125 municipios mexiquenses.

Y luego dio el salto a nivel federal e inició funciones con la presentación de grandes proyectos, uno de ellos y el más emblemático fue el Tren de Alta Velocidad México-Querétaro.

Escándalo tras escándalo

Los escándalos de corrupción y manejo de influencias persiguieron a Peña Nieto y Ruíz Esparza por distintos frentes.

Armando Hinojosa Cantú, dueño de Grupo Higa había ganado, junto con otras empresas la licitación del Tren de Alta Velocidad México-Querétaro, pero justo el mismo día en que se anunció al consorcio ganador, se optó por cancelarla y fue el propio Ruiz Esparza el encargado de dar explicaciones.

Días después se conoció la “casa blanca” de la familia presidencial, con un valor de 86 millones de pesos y que fue propiedad de Hinojosa Cantú, empresario tamaulipeco que se convirtió en un próspero constructor de obra multimillonaria en apenas unos años con créditos y contratos de los gobiernos del Estado de México y ahora, del Gobierno federal.

Con Grupo Higa, la historia también se remonta al Estado de México, entidad donde están todas las obras dadas a través de concesiones millonarias.

Fue en el sexenio de 2005-2011 en el que se le adjudicó la construcción de 58 caminos, todos en el Estado de México. En 2010, a través de sus cuentas en redes sociales, el hijo de Ruiz Esparza, Gerardo Ruiz Dosal subió fotografías en las que presumía de diferentes viajes en jet privado, que eran presuntamente de la empresa Eolo, propiedad de Grupo Higa.

El suceso en el Paso Exprés ocurrió en 2017. En la carretera recién inaugurada se abrió un socavón que provocó la muerte de dos personas.

En la licitación principal fueron identificadas “prácticas de abuso de los requisitos que impiden garantizar las mejores condiciones de contratación”. Según México Evalúa, las contrataciones fueron efectuadas pese a conflictos de índole social sin resolver y con un proyecto ejecutivo “incompleto que requirió adecuaciones permanentes durante la construcción”.

Estas circunstancias generaron un sobrecosto de 73 por ciento (el costo total a 2017 fue de 2 mil 213 mdp, mientras que el presupuesto inicial en 2014 fue de 1 mil 274 mdp). Durante el proceso de licitación, sin embargo, no hubo desfases.

Hasta el año pasado, la Secretaría de la Función detectó al menos 22 irregularidades en el Paso Exprés, que incluyen errores en los procesos de licitación de cuatro de 13 adjudicaciones, incumplimientos en el programa, deficiencias y fallas de planeación y supervisión de las obras, omisiones a múltiples recomendaciones técnicas, así como un sobrecosto de poco más de 120 por ciento, equivalente a mil 255 millones de pesos más de lo proyectado en un inicio.

A pesar de este hecho, hasta el momento Ruíz Esparza se encuentra desaparecido y no se tienen rastros de su paradero.