Ocultaron documentos valiosos del robo a Pemex antes de las elecciones

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Desde que las fuerzas armadas entraron a las oficinas de Pemex en todo el país, se han encontrado datos preocupantes. Desde dentro de la petrolera mexicana se orquestaron varias redes de robo de gasolina y muchos de los responsables parecen ser directores de la empresa, trabajadores y personas de poder en el sindicato petrolero. Ahora se sabe que a un mes de las elecciones se clasificaron más de treinta expedientes relacionados con las tomas clandestinas en México.

Este es un dato preocupante, ya que se da aún dentro de la administración del PRI en el poder. Con Enrique Peña Nieto a pocos menos de terminar su administración y el empuje de Morena en las elecciones, desde Pemex se planeó un blindaje para que no se pueda acceder a documentos sensibles con información poderosa para saber el mapeo de los ductos en donde se roba gasolina en el país. La mayoría apuntan a Puebla, apuntan testigos.

La información está reservada cinco años, es decir, hasta 2023. Esto significa que el gobierno obradorista podrá acceder a ellos a un año de abandonar el poder. Recordemos que el tema actual en el país es el desabasto de gasolinas y la lucha en contra del huachicoleo. Se pensaba que estas mafias actuaban desde fuera de la empresa, pero información revelada por López Obrador apunta a que desde dentro de Pemex se orquestaron las ordeñas masivas.

El medio La Política Online informa que elementos de las fuerzas armadas han encontrado credenciales falsas en varias refinerías de Pemex, en donde se obtenía acceso total para informar a los ladrones de combustible sobre ubicación estratégica de ductos, entre otras. Si bien muchos dedos señalan al líder sindical Romero Deschamps, quien ya está amparado para no ser detenido, el presidente mexicano asegura que no se actúa contra él a falta de denuncias.

Estos expedientes reservados a pocas semanas de las elecciones presidenciales del 2018 tendrían información precisa sobre la ubicación en los mapas municipales de las tomas clandestinas, importes de remediación, volumen de combustibles robados, montos económicos de lo robado, entre otros datos sólidos para ver la magnitud del saqueo a la petrolera mexicana (la más endeudada a nivel internacional).

La excusa para reservar estos más de treinta documentos son la seguridad nacional y el hecho de que su lectura pueda dañar la infraestructura de la empresa. Pemex fue tomada por Emilio Lozoya en 2012, después de que coordinó la campaña presidencial de Enrique Peña, y desde ahí empezaron los escándalos. Durante los seis años del peñismo, los robos a ductos de Pemex, la famosa ordeña, se incrementó de forma colosal hasta alcanzar cifras récord nunca antes vistas.

El gobierno de López Obrador ha asegurado que en su intento por terminar con el poderío del huachicoleo en México se han encontrado con este y otro tipo de obstáculos. El tabasqueño promete avanzar con fuerza para eliminar estos robos de gasolina, a pesar de los sabotajes que se han generado en los últimos días para forzarlo a abrir los ductos generales de Pemex. La oposición incluso ha ofertado detener este plan de revisión de ductos con tal de asegurarle gasolina a los mexicanos que hacen filas de varias horas para llenar los tanques de sus vehículos.