Ahora varios sindicatos demandan para evitar recorte salarial de AMLO

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El gobierno de López Obrador continúa insistente en que el plan de austeridad republicano tiene que llegar a todas las dependencias del gobierno. El presidente tabasqueño ha dejado claro que su salario de 108 mil pesos mensuales será el tope para los miles de funcionarios públicos en México y las demandas para evitar estos recortes salariales se amontonan.

Van 14,737 demandas colectivas para evitar que estos recortes toquen los salarios de los altos mandos de las distintas dependencias del gobierno federal. Como hemos reportado, es en el poder judicial en donde más han incomodado estos ajustes salariales; los jueces, magistrados y ministros han reportado más de 10 mil quejas oficiales por la intención de someter sus quincenas al plan de austeridad. Consideran que es ilegal y al menos los ministros podrán gozar de sus sueldos de hasta 500 mil pesos mensuales.

Las nuevas demandas en contra de esta medida del gobierno de Morena llegan desde el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). En el órgano encargado del patrimonio cultural mexicano se han acumulado 3,317 demandas para evitar los recortes. En el INAH, al igual que en otras dependencias, los salarios de los altos mandos rebasan los 108 mil pesos mensuales. Esto contrasta con los salarios de los empleados del instituto, quienes ya han solicitado apoyos y aumentos al presidente.

Además, se han sumado trabajadores del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica, el tribunal de Conciliación y Arbitraje, el centro de Estudios Avanzados del IPN y el sindicato de Trabajadores de Energía Nuclear. En total se suman cientos de quejosos que no quieren ver reducido su salario, siguiendo la línea que marcó el poder judicial al señalar que la ley de Remuneraciones aprobada por el congreso es ilegal. Incluso la comisión de los Derechos Humanos asegura que esta acción atenta contra los derechos laborales de los trabajadores mexicanos.

Lo que empezó como una propuesta de campaña por parte de López Obrador ha terminado en uno de los más grandes conflictos de poderes en el México reciente. Al parecer nadie quiere que su salario dependa de la cifra que gana el presidente mexicano, por lo que el recorte salarial del 50% que se impuso el tabasqueño perjudica aún más la cartera de los altos funcionarios en el país.

Para contrarrestar la medida, el presidente ya aseguró que los salarios de los trabajadores que ganen menos de 20 mil al mes en estas dependencias tendrán aumentos significativos.

La misiva principal del presidente de izquierda es que “no puede haber gobierno rico con pueblo pobre”. Esta frase ha enfurecido a los ministros mexicanos, los consejeros del INE y las autoridades de la CNDH y el INAH. El gobierno federal ha dejado en claro que la ley de Remuneraciones, en donde se ha fijado este tope salarial, continuará aplicándose sin traba alguna durante el sexenio. Con esto, los nuevos empleados verían reducidos sus salarios en automático.

Con la suma de fuerzas sindicales, parece que 2019 empezará con más vigor en esta lucha entre instituciones y la ley impulsada por el gobierno federal. López Obrador ha prometido que algunas personas podrán mantener sus sueldos, pero que las nuevas contrataciones tendrán que apegarse a esta nueva ley aprobada por las cámaras legislativas.