Peña Nieto gastó más de 300,000 millones en el polémico Ramo 23

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Con la propuesta del Presupuesto de Egresos de la Federación para 2019, diversas organizaciones han señalado y comparado lo propuesto por el presidente López Obrador, con lo que hizo y propuso el expresidente Peña Nieto, uno de estos puntos comparativos es el famoso Ramo 23.


Según la información de la organización México Evalúa, el Gobierno de Enrique Peña Nieto gastó, durante todo su sexenio, 318 mil millones de pesos en tres programas discrecionales del Ramo 23, los cuales no contaban con reglas o lineamientos de operación.


Pero, ¿qué es el Ramo 23?, el conocido Ramo 23 o Provisiones salariales y económicas tiene como objetivo otorgar recursos a los estados y municipios a través de fondos específicos y mediante un convenio de transferencia.
Hasta ahí todo en orden, pero México Evalúa detalló que estos recursos eran utilizados como control político de las administraciones estatales y municipales.


México Evalúa señaló que durante la administración de Peña Nieto, el Ramo 23 no contó con reglas de operación y quedaba a expensas de la determinación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Peña y el sobregasto


En su informe Arquitectura del Ramo 23, la organización señaló que de 2013 a 2017, Peña Nieto gastó 1.46 billones de pesos más que lo aprobado en el conjunto de presupuestos de esos años.

Al año, esta cifra representaría un total de 293 mil millones de pesos más de lo aprobado por año.


La parte que mayor sobregasto generó durante la administración de Peña Nieto fue el Ramo 23, con un total de 495 mil millones de pesos.
Del total, el 80 por ciento del sobrejercicio se erogó a través de tres programas de subsidios: Fondo para el Fortalecimiento Financiero (Fontafin), Programas Regionales y Contingencias Económicas.

En el Fortanin se habría gastado 121 millones 502 pesos; Contingencias económicas por 132 millones 689 pesos y programas regionales por 64 millones 274 pesos.

Estos programas, apuntó México Evalúa, corresponden “una bolsa millonaria de recursos cuya asignación queda a criterio exclusivo de la SHCP; sin reglas de operación, sin diseño no normatividad, esta secretaría decide a quién otorgarle recursos, por qué, cuánto y cuándo”.


Además de la falta de reglas de operación, existe una falta de transparencia sobre el destino de los recursos, ya que “el monto (…) no está asociado con un destino geográfico, a pesar de ser una obligación hacer explícita esa información”.


Las elecciones y el Ramo 23

En dicho estudio, México Evalúa señaló que cada Gobierno otorga una mayor cantidad de recursos del Ramo 23 a administraciones estatales de su partido de origen.


En 2017, la entidad gobernada por Alfredo del Mazo recibida 8 mil 601 millones de pesos; mientras en 2011, durante el último año de Gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, sólo recibió 567 millones de pesos.


La diferencia entre las participaciones que recibía el Estado de México y el promedio nacional, durante la pasada administración federal, es sustancial y muestra un mayor aumento en época electoral.


En 2013, durante el primer año de Peña Nieto como Presidente, la entidad mexiquense recibió 8 mil millones de pesos del Ramo 23, por mil 311 millones de pesos del promedio nacional.


Para 2017, año de elecciones en el Estado de México y donde Del Mazo resultó como ganador, la asignación del Ramo 23 fue de 8 mil 601 millones de pesos por los mil 830 millones del promedio nacional.


Por ello, México Evalúa llamó a incrementar la calidad del gasto público mediante “dotar esta arquitectura de un diseño que controle la discrecionalidad en el gasto, y en cambio promueva una toma de decisión más objetiva y democrática“.