¿Cómo cierran el año los partidos políticos en México?

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Pasó 2018 y generó un cambio radical en el tablero político nacional. Morena se apoderó de la presidencial y el congreso, mientras el PRI perdió prácticamente lo mismo. Que la izquierda guinda se apoderara del poder en el país golpeó con fuerza al interior de las fuerzas tradicionales como Acción Nacional, el PRD y el PRI. A pocos días de acabar el año con la elección federal más costosa de la historia mexicana, la evaluación final deja muchas heridas y pocos éxitos.

PRI

Empecemos por el partido que estaba en el poder. El PRI resurgió en 2012 después de doce años de panismo federal. Pero con Enrique Peña Nieto se vivió un sexenio plagado de reformas, escándalos de corrupción y muerte en las calles del país. El 2018 lastimó al PRI desde dentro. La militancia tricolor no estaba conforme con la designación presidencial para las campañas electorales. Meade perdió en los 300 distritos electorales del país con 9.2 millones de votos.

El día de hoy, la militancia sigue culpando a Enrique Peña Nieto del error y solicitan su expulsión del partido. No solo él, también de su equipo de itamitas cercanos. El partido quedó reducido a una pulpa en las cámaras legislativas (14 senadores y 47 diputados) y tanto el expresidente mexiquense como Luis Videgaray aseguraron que se van a retirar de la política para siempre. Tampoco se ve un futuro para Aurelio Nuño, Gutiérrez Esparza y Rosario Robles. El único priista con miras a 2024 es Miguel Osorio Chong.

Al mando del PRI nacional está Claudia Massieu, intentando ganar popularidad para un partido que no ganó nada hasta hace dos días, que se hicieron con la alcaldía de Monterrey en una elección extraordinaria. Por el momento se proclaman como el partido opositor más sólido en contra del gobierno de López Obrador, aunque en el congreso tienen buenos diálogos en ciertos temas.

PAN

No puede entenderse el desastre panista del 2018 sin mencionar a Ricardo Anaya. El que pensaba ser el Macron mexicano terminó sumiendo al partido en una división histórica y en una captación de votos tan baja que los regresó varias décadas. Anaya se alió con el PRD y Movimiento Ciudadano para registrar 12.6 millones de votos, una cifra diminuta frente a los más de 30 millones que reunió su principal rival, Manuel López Obrador.

Pero también el queretano con acusaciones de lavado de dinero dejó completamente roto a su partido. Dentro de la fuerza conservadora se vivieron renuncias masivas, conflictos internos y lucha de grupos por cortar la cabeza de Ricardo Anaya. Este año el PAN perdió a Rebeca Clouthier, Felipe Calderón, Margarita Zavala, Ernesto Cordero, Luisa María Calderón y Javier Lozano, quienes renunciaron. Además de la muerte del matrimonio Moreno Valle.

Con una lucha fuerte para encontrar un nuevo rumbo, se designó como presidente panista a Marko Cortés, quien ya busca generar con el PRI y el PRD un gran frente opositor a Morena. Además, perdieron Monterrey hace unos días, después de haber ganado en una elección que se canceló por un alto número de irregularidades.

PRD

El sol amarillo es quizá el partido más afectado después de las elecciones del 2018. Tuvieron que aliarse con los panistas, sus grandes enemigos históricos, para pretender alcanzar la presidencial con Ricardo Anaya. Dentro del PRD también hubo renuncias masivas por esta decisión y las fugas lastimaron los grupos internos perredistas. Solamente recabaron 1.6 millones de votos en la elección federal y perdieron en todas las vacantes a gubernatura.

Además, en el congreso el PRD es prácticamente invisible. Tienen apenas 6 senadores y 20 diputados, con lo que no les alcanza para definir la agenda legislativa. Se han mostrado a favor de algunas iniciativas de Morena, pero muy en contra de otras, a pesar de ser ambos partidos de izquierda. El perredismo nacional cierra el año sin cabeza, ya que han pospuesto la elección de su presidente para 2019, además de anunciar públicamente una megadeuda de 900 millones por multas electorales.

Recordemos que hasta el momento solamente queda un gobernador perredista, el michoacano Silvano Aureoles, y el resto de exgobernadores amarillos están bajo investigación por desvíos y corrupción (Graco Ramírez y Miguel Mancera), que prometen avanzar en el próximo año. Hasta el día de hoy, muchos perredistas populares están trabajando en Morena, incluso en el círculo más cercano a López Obrador, con figuras como Alejandro Encinas, Cárdenas Batel, entre otros.

Movimiento Ciudadano

El partido naranja se hizo famoso por una canción de un niño indígena. Lejos de eso, Movimiento Ciudadano no ganó demasiado en las elecciones del 2018 en temas federales, pero sí en Jalisco, en donde ya tienen a su primer gobernador. Enrique Alfaro ganó las elecciones tapatías a las fuerzas panistas y priistas, pero rápidamente se distanció del partido naranja, alegando problemas de comunicación interna.

Además, Movimiento Ciudadano se acomodó mucho mejor en el congreso. Con su alianza PRD-PAN-MC lograron ganar 7 senadurías y 28 diputaciones, convirtiéndose en la sexta fuerza en San Lázaro, muy por encima del PRD (algo que pocos veían venir). También han tenido buenos diálogos con Morena, en donde aseguraron votar en masa a favor del partido guinda en temas de austeridad y lucha anticorrupción.

PT

Los petistas tuvieron su mejor año electoral en la historia. Supieron aliarse bien junto con Morena y el evangelista PES para ganar la elección federal. Este triunfo les aseguró una muy buena fuerza en la cámara de diputados, en donde tienen 29 lugares asegurados y seis senadurías. El partido del Trabajo siempre se mantuvo aliado a las candidaturas presidenciales de López Obrador y ahora mismo disfrutan de la apuesta.

Dentro del partido también mantienen estructuras fuertes. Para este 2019, la fuerza petista tendrá mucha más presencia en las decisiones legislativas y contarán con un presupuesto de 10.4 millones de pesos, una suma bastante similar a la que recibirá el PRD o el partido Verde. Dentro de sus diputados más populares está Fernández Noroña, quien hace poco sonrió cuando se le mencionó como candidato presidencial para 2024.

Partido Verde Ecologista

Los verdes fallaron en esta elección y decidieron unirse al PRI en la presidencial. No solamente no ganaron, apenas retuvieron 1.05 millones de votos, con lo que su presupuesto para 2019 bajó hasta 11.3 millones de pesos. Recordemos que fueron el gran partido aliado del PRI durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, en donde votaron en automático todas las reformas estructurales del mexiquense.

El partido Verde aún se debate entre su pasado con el priismo y sus nuevos guiños con Morena, el partido en el poder. Los verdes saben que necesitan aliarse a una fuerza política más grande para sobrevivir en las próximas elecciones. Morena parece ser el partido ideal para esto, después de que renunciaran militantes verdes por la fracasada campaña de Meade. Además, Manuel Velasco, el único gobernador de este partido, ha terminado su gobierno en medio de escándalos y parece ser que está más cercano a Obrador que nadie.

Morena

Los guindas han tenido un año magnífico. En solo cuatro años se han apoderado del gobierno federal y el legislativo. Morena pasó de ser una pequeña fuerza opositora a la gran fuerza política nacional. Tienen mayorías totales en las cámaras legislativas, ganaron la mayoría de gubernaturas vacantes y tendrán más de 47 millones de presupuesto para 2019.

Con el primer presidente de izquierda en México, los morenistas están acaparando el tablero político nacional. Le arrebataron también al PRD la el gobierno de la Ciduad de México y se acercan elecciones en Michoacán y Monterrey, en donde ya suenan morenistas como favoritos. Con una militancia sólida, Morena solamente busca no caer en escándalos para arrasar en 2021 y posiblemente repetir en 2024 la presidencia.


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