Morena y la polémica licitación para comprar medicinas contra el VIH

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En el Gobierno de Peña Nieto las licitaciones en el IMSS no se preciaron de ser el ejemplo de buenos manejos y transparencia, el organismo público arrastra escándalos que han tocado a todo el organigrama de la institución, desde altos puestos directivos hasta funcionarios de menor nivel.


La onda expansiva de corrupción en el IMSS parece haber alcanzado a los nuevos funcionarios del Gobierno obradorista a través de un extraño contrato de 2 mil millones de pesos para la compra de medicamentos antirretrovirales, que se usan para el combate del VIH, en favor de la empresa Stendhal.


Los señalamientos iniciales apuntan contra Tuffic Miguel Ortega, que en el momento de la firma de contratos todavía era titular del IMSS. Una de sus funcionarias, Magdalena Leal González, que casualmente trabajaba en las licitaciones electrónicas, estaría ahora trabajando para Maypo, la distribuidora y enlace de Stendhal en México.


Sin embargo, en un extraño cruce de acusaciones, representantes de Stendhal y de la gestión del IMSS aseguran que dos activistas del universo LGTB de Morena también participaron como «gestores» entre Stendhal y el Instituto Mexicano del Seguro Social.

Licitaciones dudosas, una costumbre

El caso de la presunta corrupción en las vacunas para el tratamiento del VIH tiene una clara referencia al caso expuesto de Orthofix, que empleó una estructura de sobornos a empleados del Instituto Mexicanos del Seguro Social, que acabó con un doble fraude a la dependencia por parte de la empresa transnacional, encargada de vender aparatos ortopédicos al IMSS, la cual, durante ocho años obtuvo al menos 888 contratos en los que se registraron algunas irregularidades respecto a la legislación mexicana: sobreprecios, sobornos en efectivo, regalos, paquetes vacacionales, entre otros.

El caso actual plantea una similitud: el favoritismo hacia una empresa sin explicación legal alguna.

El detalle del proceso con Stendhal abre una incómoda suspicacia, ya que laboratorio vendía los medicamentos contra el VIH a 2 mil pesos la caja, sin embargo, al cierre del proceso de licitación y después de un misterioso parón en el sistema, presentó una oferta de mil 300 la unidad, es decir, 50 pesos por dejado de la oferta que ya habían realizado los laboratorios Sandoz y Landstainer, quienes llevaban preferencia en la licitación y terminaron perdiéndola.

El caso plantea una gran incógnita de confirmarse la información, ya que cancelar la licitación y abrir un expediente de investigación podría salpicar directamente a Morena, mientras que avanzar con el contrato de Stendhal dejaría expuesta una licitación manchada por la corrupción.