Morena acepta dialogar con opositores de la Guardia Nacional en 2019

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Lo que parecía una estrategia de seguridad que sería aceptada de inmediato ha sido el gran debate del primer mes de gobierno obradorista. Cuando el tabasqueño recibió la banda presidencial y mostró su plan para crear una guardia de 50 mil elementos armados, las reacciones de opositores a la guerra contra el narcotráfico. El argumento principal es que las fuerzas armadas tendrán más poder que nunca, algo que no logró Felipe Calderón ni Enrique Peña Nieto.

Colectivos sociales, organizaciones civiles, partidos opositores y académicos se han unidos para exigir una alternativa que no sea totalmente bélica para detener al crimen organizado mexicanos. El colectivo #SeguridadSinGuerra ha protestado desde que el expresidente mexiquense buscará una ley de Seguridad Interior que dotaría de poder casi total al ejército y la marina mexicana, acusados de severos daños a los derechos humanos.

El plan de seguridad de Alfonso Durazo para el futuro gobierno pretende darle más autoridad a las fuerzas armadas, algo impensable para un partido político que pregona soluciones alternas a temas complejos. Los morenistas aceptaron alteraron una de las raíces de la guardia nacional. Ofrecieron modificar su mando, que era totalmente militar a uno coordinado por la secretaría de Seguridad Pública.

Eso no bastó para asegurar que los 50 mil uniformados podrían tener capacidad policial y respeto a los derechos humanos.

Morena ha prometido aplazar el debate sobre esta guardia hasta enero del 2019. Esto es un triunfo de las fuerzas opositoras a Morena, ya que se evita una aprobación directa del nuevo ejército a cargo de López Obrador. Recordemos que el partido guinda posee mayorías contundentes en ambas cámaras legislativas, por lo que su aprobación parece aún inevitable.

Morena ha cedido y promete abrir al debate este tema tan complejo para la seguridad nacional.

El presidente tabasqueño insiste en que la guardia nacional no está ligada a una militarización del país y promete que no se darán jamás una orden para atacar al pueblo. Además, los morenistas argumentan que el senado mexicano puede disolver esta guardia armada en cualquier momento (pero en el senado es en donde más fuerza tiene Morena). El otro punto que se utiliza desde el federal para defender esta guardia es que la policía federal se ha corrompido por completo, dejando de lado las pruebas de que la corrupción también se ha insertado en las fuerzas armadas mexicanas.

Ahora los diputados escucharán a varios estados y especialistas para redefinir cómo se generará esta fuerza armada integrada por civiles y entrenada por militares mexicanos. La fecha clave será el 16 de enero, justo en el arranque de sesiones en San Lázaro, por lo que los morenistas aseguraron que no habrán de avanzar en este tema hasta no escuchar a los partidos opositores, las organizaciones civiles en contra y las propuestas para reformar esta guardia nacional.

“Durante los días previos a la discusión del proyecto se realizará un proceso de audiencias con gobernadores, munícipes, autoridades federales, académicos y especialistas, entre otros actores, para nutrir el análisis de forma abierta y transparente”, comentan en la cámara baja. La intención, ofrecen, es la de reformar el documento para que sea aprobado por la mayoría de los diputados en un acuerdo general. El temor de militares cateando hogares continúa.