¿Quienes eran ‘los halcones’ que aparecen en Roma?

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El cine tiene la cualidad de rememorar las épocas perdidas y nos hace soñar con las que están por venir, sin embargo, en ese inter, los sucesos históricos de por medio son indispensables de mencionar, por más oscuros que sean. Roma, no fue la excepción. La aclamada película de Alfonso Cuarón menciona a uno de los grupos paramilitares más oscuros que marcaron la historia de México durante la década de los 70: Los Halcones.

¿Quiénes eran los halcones?

¿Pero quiénes son Los Halcones? El 10 de junio de 1971, una marcha avanzaba por las calles de la capital del país, momentos más tarde, fueron interceptados por un grupo de personas vestidas de civil que agreden violentamente a los manifestantes. Los agredidos naturalmente responden a las agresiones, sin embargo, no esperaban que sus agresores responderían de nueva cuenta con armas de fuego. El saldo del ataque supera los 120 fallecidos, cifra oficial proporcionada por el gobierno del entonces presidente, Luis Echeverría Álvarez.

El grupo a cargo de la agresión, fue llamado como «Los Halcones», del cual derivó el nombre de la matanza perpetrada por el Estado Mexicano: «El Halconazo» o «La matanza de Jueves de Corpus». El grupo paramilitar era financiado directamente por el gobierno mexicano y tenía como objetivo desarticular, reprimir y matar a cualquier persona que se opusiera al régimen.

Los miembros de este grupo de choque, eran reclutados en barrios marginados, pobres y violentos e la Ciudad de México. En conjunto con militares, funcionaron durante el periodo conocido en México como «La Guerra Sucia».

Se cree que este grupo incluso de años antes al «Halconazo», e incluso se presume que podrían haber participado en la Masacre de Tlatelolco del 2 de octubre de 1968. Sin embargo, los especialistas dicen que es difícil comprobar su participación en el 2 de octubre.

Las investigaciones han llevado a concluir que el grupo nació en 1969 con el fin de proteger las instalaciones estratégicas en la Ciudad de México. Incluso, podrían haber estado a cargo de la seguridad en las estaciones de la línea uno del metro de la capital. Sin embargo, su propósito cambiaría en el futuro.

De vigilantes a represores del Estado.

Jacinto Rodríguez Mungía, un especialista en el estudio de los aparatos de inteligencia del Estado Mexicano narra cómo cambió la función del grupo, de uno para proteger, a uno para reprimir y matar.

Se convirtió en un grupo de golpeadores utilizado por el poder para enfrentar, y en algunos casos eliminar, a los que consideraba sus enemigos. (…) Era un grupo muy bien diseñado, con una participación importantísima del ejército.

Los Halcones sin embargo, no eran un grupo que se pudiera considerar «secreto», pues incluso hay registros en el Archivo General de la Nación, de que estos llegaron a formar parte de la nómina del entonces Departamento del Distrito Federal. Las investigaciones apuntan a que el líder y fundador del grupo fue el coronel Manuel Díaz Escobar.

Oficialmente, el coronel Díaz Escobar fungía como subdirector de Servicios Generales del Distrito Federal, sin embargo en las investigaciones realizadas por la matanza del jueves de corpus, el militar admitió la existencia del grupo y su finalidad.

Díaz Escobar, era el encargado de reclutar y entrenar a los jóvenes de los barrios marginados y militares en activo o incluso desertores del ejército.

Su perfil era de lo más violento. El grupo recibió entrenamiento muy especial de artes marciales y defensa personal.

Entre otras cosas, se sabe que Los Halcones recibieron lecciones de Kendo, el arte marcial tradicional japonés dónde se usan varas de bambú. Estos instrumentos fueron utilizados por Los Halcones para agredir a los manifestantes el 10 de junio de 1971.

(Especial) La Matanza del Jueves de Corpus o El Halconazo sucedió durante el gobierno de Luis Echeverría Álvarez (1970-1976).

Como se mencionó antes, el grupo no era del todo secreto y se pueden apreciar en diversas fotos desclasificadas, los campos de entrenamiento del grupo paramilitar. Incluso, es posible verlos junto con autoridades de las agencias de seguridad del estado en aquella época. Destacan los nombres de Jesús Castañeda Gutiérrez, jefe del extinto Estado Mayor Presidencial y el expresidente, Luis Echverría Álvarez.

El ahora extinto Estado Mayor Presidencial fungió como una de las áreas más importantes de la Secretaría de la Defensa hasta su disolución en el actual gobierno.

También se llegó a observar a Fernando Gutiérrez Barrios, director en ese momento de la Dirección Federal de Seguridad (DFS). La DFS estaba a cargo de la realización de labores de inteligencia civil y contraespionaje del Estado Mexicano. La DFS fungía a grosso modo, como una policía secreta del gobierno mexicano, homóloga de la Stasi en Alemania Oriental o la DINA en Chile, aunque mucho menos brutal.

(Proceso) Fernando Gutiérrez Barrios exdirector de la DFS.

La razón detrás de su existencia.

La creación de Los Halcones, se atribuye al convulsionado entorno político de la época pues tras los sucesos del 2 de octubre de 1968 las cosas no volvieron a ser igual. La confianza en el Estado Mexicano se había perdido y tuvieron que pasar casi tres años para que nuevamente las protestas emergieran en el país.

La manifestación del 10 de junio fue la primera tras la Masacre de Tlatelolco. Irónica y tristemente, la protesta terminó de la misma forma: intervenida por grupos de choque del estado y con decenas sino es que cientos de muertos. El gobierno mexicano consideraba el movimiento de 1971 como una subversión contra el gobierno de Echeverría.

Eran épocas complicadas en Norteamérica y México no era la excepción. Los líderes del 68 salieron de prisión y volvieron del exilio. A esto se sumaba una creciente inconformidad en la forma que el gobierno de Echeverría manejaba el país. La DFS encendió las alarmas ante esto y calificó al movimiento del 71 como una subversión contra el gobierno de Echeverría.

Fue un mensaje clarísimo de Echeverría de cómo se iban a tratar a los movimientos sociales en su gobierno.

Con apenas dos años en el cargo, Echeverría había manchado ya sus manos de sangre. Los Halcones fungieron a especie de mensajeros de lo que vendría en el futuro, «La Guerra Sucia».

Tan pronto como ocurrió la Matanza del Jueves de Corpus, las manifestaciones cesaron. Durante lo que quedó del gobierno de Echeverría, las protestas sociales prácticamente desaparecieron, incluso a pesar de las condiciones económicas adversas al final de su gobierno.


Credenciales de agentes de las extintas Dirección Federal de Seguridad y Dirección General de Investigaciones Políticas y Sociales en el libro de Sergio Aguayo Quesada, La Charola. Una historia de los servicios de inteligencia en México.

Tras «El Halconazo», varios grupos armados empezaron a surgir en el país, más fueron rápidamente reprimidos por el Ejército y la Dirección Federal de Seguridad. De igual manera, se creó un grupo paramilitar exclusivo para este fin denominado popularmente como «La Brigada Blanca», que en palabras más, palabras menos, era un escuadrón de la muerte al servicio del estado mexicano.

La ahora desaparecidas Dirección Federal de Seguridad (DFS) y la Dirección General de Investigaciones Políticas y Sociales (DGIPS), pasaron a formar parte en 1985 parte de la Dirección General de Investigación y Seguridad Nacional (DGISN) que sería renombrada como Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN). El CISEN desapareció el 1 de diciembre de 2018 con la llegada de López Obrador. Un órgano ahora dependiente de la Secretaría de Seguridad Pública y ya no de Gobernación llamado Centro Nacional de Inteligencia (CNI) será el encargado de las investigaciones de inteligencia civil.