La justicia para Lydia Cacho llega 13 años tarde

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La Procuraduría General de la República (PGR) anunció la detención de uno de los torturadores de la periodista Lydia Cacho, lo cual da pie a la justicia en el caso; aunque sea 13 años tarde.

El detenido, Alejandro “R” es un elemento ministerial activo, de 53 años de edad, quien fue detenido en su domicilio en la ciudad de Puebla, tras ser requerido por el juez segundo de distrito de Quintana Roo.

Tras el anuncio, Cacho utilizó sus redes sociales para dar a conocer que el detenido fue plenamente identificado por la periodista y que es el tercero de las 17 personas, quienes la torturaron.

“Llevo trece años defendiéndome de mis torturadores y los autores intelectuales; todos cómplices de la red de pornografía infantil y trata de niños y niñas. Hoy cayó el tercero de 17”, explicó Cacho.

El infierno para Lydia Cacho

La historia de tortura para la periodista comenzó a mediados de la década de los 2,000, luego de la publicación de su libro Los Demonios del Edén (2005), investigación basada en testimonios de los sobrevivientes de una red de pederastia encabezada por el empresario Succar Kuri.

El 16 de diciembre de 2005, policías judiciales de Puebla y Quintana Roo detuvieron a Lydia afuera del Centro Integral de Atención a la Mujer en Cancún, sin mostrarle una orden de detención y sin explicarle los motivos.

Después la trasladaron a los separos de la Procuraduría de Quintana Roo, la incomunicaron y viajó por tierra, hasta Puebla, donde el gobernador de aquel entonces era Mario Marín.

En Puebla se le fincaron acusaciones por difamación, mismas que no prosperaron, por lo que fue liberada horas más tarde, tras pagar una fianza de 70 mil pesos.

La situación subió de tono cuando en febrero de 2006, salieron a la luz pública grabaciones telefónicas entre el empresario poblano Kamel Nacif Borge, amigo de Kuri y el gobernador Mario Marín, que revelaron que hubo colusión para detener a la periodista.

Por su parte, Lydia Cacho indicó que durante su traslado por tierra a Puebla, los agentes que la detuvieron la torturaron de diversas formas y amenazaron con violarla, por lo que en 2009 presentó una demanda por tortura.

Por este caso ya había sido detenido hace cuatro años el ex comandante de la Policía Ministerial en Puebla, José Montaño Quiroz, quien fue hallado culpable y sentenciado en octubre de 2017.

13 años después

En agosto de 2018, la Comisión de Derechos Humanos (CNDH) resolvió que sí existieron violaciones a los Derechos Humanos de la periodista, por lo que emitió lineamientos al Estado mexicano para procesar, juzgar y castigar con penas adecuadas a los responsables.

Derivado de esta resolución, se inició el proceso de investigación y detención contra Alejandro “R”, el cual a decir de la PRG estuvo en estricto apego al debido proceso y en todo momento le fueron respetados sus derechos, además de que no existió afectación a terceros.

Ante este panorama, Lydia agradeció a las personas que le han mostrado su apoyo por volver a poner su caso en la mira pública y dio a conocer un breve comunicado sobre su postura.

“No soy ni seré una mártir. Soy una periodista profesional que durante 30 años ha trabajado desde la perspectiva de los Derechos Humanos. Hago todo lo que estén mis manos para proteger mi vida y estoy rodeada de gente solidaria dispuesta a salvaguardar mi integridad emocional y física”, expuso la periodista.

Esto luego de dar a conocer que, desde hace algunos días, volvió a utilizar chalecos anti balas y cuenta con escoltas armados.

La periodista pidió que no se les otorgue perdón a crímenes del pasado y que la justicia sea pronta y expedita para todos. También dijo que no se detendrá a pesar del costo, para sentar precedentes políticos y construir un Estado de Derecho.

Cacho resaltó que la transformación contra la impunidad es la más urgente y que mientras tanto su prioridad es continuar con vida.