Mujeres y niños huyen de la violencia en Guerrero

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Alrededor de cien mujeres y niños, pertenecientes a la comunidad de Los Morros, ubicada en el municipio de Leonardo Bravo, del estado de Guerrero, huyeron de sus hogares debido a la ola de enfrentamientos armados que se han suscitado durante las últimas semanas.

De acuerdo con declaraciones de una de las mujeres, los últimos enfrentamientos sucedieron el pasado 28 y 29 de noviembre, los cuales se extendieron por varias horas, pese a que en la zona existe presencia de soldados del ejército.

Las mujeres denunciaron que se trata de elementos del 50 Batallón de Infantería de la Secretaría de la Defensa Nacional, quienes fueron señalados por “no hacer nada y por estar aliados con la Policía Comunitaria de Tlacotepec.”

Ante esto, el éxodo de mujeres y niños de la comunidad de Los Morros comenzó la madrugada del viernes 30 de noviembre, a las 4 de la mañana. Las víctimas caminaron sin alimentos, agua y seguridad por más de 10 horas, hasta llegar al auditorio de la cabecera municipal de Chichihualco, el cual ha servido como albergue para familias desplazadas.

“Mire usted, los niños vienen sin comer, ellos no tienen la culpa de nada. Nosotros no hemos hecho nada. ¿Qué hemos hecho? Que nos digan, porque no tenemos nada que ver con esa gente”, declaró una de las mujeres desplazadas.

Responsabilizando por los hechos de violencia a los integrantes del grupo de policías comunitarios de Tlacotepec, señalados por las mujeres de estar vinculados con grupos del narcotráfico que operan en la zona.

Además de asegurar que en la comunidad de Los Morros, todavía se encuentran sus maridos, quienes “se quedaron a defender el pueblo, porque el gobierno no hace nada.”

Las mujeres exigieron al gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo Flores, que atienda el problema de violencia que se vive en las comunidades del municipio, y advirtieron que “si no se resuelve en esta semana, nos vamos a plantar en el palacio de gobierno, para que vea lo que se siente.”

Asimismo, señalaron que esta es la segunda ocasión en este mes que tienen que huir de sus hogares por la violencia: apenas el pasado 11 de noviembre se supo que cerca de 7 comunidades del municipio Leonardo Bravo, escaparon de sus poblados después de que las policías comunitarias de Tlacotepec tomaran el control del Filo Caballo, hecho que desató un enfrentamiento armado.

Un año de violencia y de comunidades desplazadas

Ante los señalamientos de pobladores que aseguran que los integrantes de la policía comunitaria de Tlacotepec, están vinculados con grupos del narcotráfico, y de ser los responsables de la violencia que se vive en la zona, el Frente de Policía Comunitarias del Estado de Guerrero (EPEG), aseveró que la presencia de sus elementos es para “encargarse de la seguridad y de garantizar el libre paso de los pobladores”.

La creciente presencia de grupos armados y de la violencia en distintas zonas de Guerrero, ha provocado el desplazamiento de miles de pobladores de distintos municipios del estado.

El 7 de noviembre, cerca de 70 familias, integradas por 35 menores, 21 mujeres y 14 hombres, abandonaron sus hogares en la comunidad de Tlatempanapa, municipio de Zitlala, debido a la violencia provocada por grupos delincuenciales.

De acuerdo con una investigación del diario El Universal, del 2017 a diciembre del 2018, cerca de 9 mil personas en Guerrero han sido desplazadas de sus comunidades por grupos de la delincuencia organizada.

Los municipios más afectados por la violencia en el estado son: Chilapa, Zitlala, San Miguel, Ajuchitlán del Progreso, Heliodoro Castillo, Chilpancingo y Teloloapan.

Datos del informe, Episodios del desplazamiento interno forzado masivo en México 2017, señalan que el año pasado fueron desplazadas 5 mil 948 personas, mientras que las estimaciones de este año indican que han sido afectados unos 3 mil guerrerenses, pertenecientes de 37 pueblos, de 11 municipios.