Atender crisis migrante, el primer acuerdo internacional de AMLO

- Por

Justo cuando el tabasqueño estaba dando su discurso después de recibir la banda presidencial, en Tijuana miles de centroamericanos se rascan la cabeza buscando una forma de entrar a Estados Unidos para no retornar al caos y la violencia de sus naciones. Este tema ha acompañado a México desde hace años y es en 2018 cuando se ha utilizado como herramienta política en el territorio yanqui para satanizar las avanzadas centroamericanas.

Conscientes de esta crisis, las autoridades de Nicaragua, El Salvador, México y Guatemala han firmado un pacto en conjunto para prevenir que más centroamericanos abandonen su país por condiciones de violencia, pobreza o inseguridad. Se trata del primer acuerdo internacional de López Obrador después de que rindió protesta como el nuevo presidente mexicano. Después de una cena con mandatarios de todo el mundo, el tabasqueño se reunió con los titulares de estas naciones para firmar el acuerdo.

La intención es atender el problema de las crisis migrantes que atraviesan el territorio mexicano para llegar a Estados Unidos sin solicitar la aprobación o el apoyo bélico de Estados Unidos. Recordemos que México le ha funcionado a los yanquis como un primer filtro migratorio para evitar que estas familias centroamericanas intenten llegar a sus países.

El acuerdo marca que hay otras formas de prevenir estos éxodos masivos, a través de la generación de condiciones de seguridad en sus naciones y mejores empleos, ya sea en centroamérica o al paso de las caravanas por México, en donde el tabasqueño promete no utilizar a la policía o a migración mexicana como muros para impedirles el paso. El texto firmado por estas cuatro naciones promete “impulsar el desarrollo y las oportunidades de la región”.

Recordemos que más de 15 mil centroamericanos están en estos momentos atravesando México para llegar a la frontera norte y solicitar asilo político en Estados Unidos. Las semanas pasan y el ejército estadounidense siguen vigilante de que ninguno de ellos entre de forma ilegal traspasando los penosos muros que dividen a ambas naciones. Mientras tanto, las familias centroamericanas se desesperan, pasan hambre y algunas de ellas toman dos de los caminos posibles: o cruzar ilegalmente o regresar a sus países. Una pequeña porción del éxodo ha decidido trabajar en México.

Obrador promete empleos para los centroamericanos que decidan quedarse en México, asegurando que no tenderá trampas como la que ofreció Enrique Peña Nieto en los últimos meses de su gobierno. El priista creó un programa al vapor llamado #EstásEnTuCasa, en donde se daba educación, salud y empleo a migrantes centroamericanos, siempre y cuando no abandonaran los estados sureños de Campeche y Oaxaca. Esto como una clara muestra de filtro migratorio para no afectar a los intereses del gobierno de Estados Unidos.

Este acuerdo en conjunto entre las cuatro naciones ya se estaba cocinando desde que Enrique Peña Nieto estaba en el poder. Después de haber sido reconocido como futuro presidente de México, el tabasqueño y Marcelo Ebrard, ahora canciller mexicano, ya estaban dialogando con las autoridades guatemaltecas, hondureñas y salvadoreñas para firmar este acuerdo internacional en cuanto Obrador se hiciera cargo del país.

Con esto, el nuevo gobierno de Morena promete que no habrá persecución a las caravanas actuales y que no se va a operar desde el terreno federal para impedir que las futuras avanzadas centroamericanas atraviesen el territorio nacional para llegar a Estados Unidos. Además, se prometió crear un fondo para atender esta temática inevitable desde hace décadas, debido a las pésimas condiciones sociales, políticas y económicas de las cuatro naciones. Recordemos que en Estados Unidos hay millones de mexicanos que también emigraron para conseguir una vida mejor.