La corrupción inmobiliaria desató la escasez de agua en la Ciudad de México

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Varios sexenios perredistas en la capital mexicana han abierto las puertas a una construcción desmedida de viviendas. Todo esto sucede en la Ciudad de México, históricamente fundada encima de un enorme lago, por lo que las actuales 42,333 viviendas que se construyen al vapor este año nos ayudan a entender que el gobierno contribuye en la escasez de agua junto a sus más grandes aliados: los cárteles inmobiliarios.

En un paseo por las zonas más gentrificadas podemos notar dos crisis. La primera es un problema para que los vecinos puedan acceder a un abasto regular de agua potable y la otra son los precios: una nueva casa en un conjunto departamental en la colonia Roma puede llegar hasta los 63 millones de pesos. Todos los dedos señalan a Miguel Mancera, pero también se necesita revisar la apertura inmobiliaria que tuvieron las administraciones de Marcelo Ebrard y Alejandro Encinas. 

Por lo tanto, se puede traducir a la crisis de agua potable en la capital más poblada del mundo como un acto enteramente perredista. Toda persona que camine a diario por las principales calles de la Ciudad de México ha visto que el paisaje se llena de torres financieras, conjuntos habitacionales, centros comerciales, condominios de más de veinte pisos, entre otras obras en proceso. Esta entrega total a los magnates inmobiliarios ha generado el colapso de las redes de drenaje, además de grietas y socavones.

Lo cierto es que el gobierno de Mancera sí entregó un número desmedido de espacios para la construcción inmobiliaria. Durante su gestión, el desabasto de agua en la capital disminuyó casi un 10%. Esto ha generado que colonias en donde nunca se vieron problemas de suministro de agua potable empezaran a ordenarse pipas para cubrir la demanda. Hablamos, claramente, de las colonias Benito Juárez, Iztacalco, Azcapotzalco, Coyoacán y la Cuauhtémoc (esta última, una de las más golpeadas por las mafias inmobiliarias y la gentrificación).

Grandes cambios

El otro problema es que en donde antes había fábricas, teatros, lotes baldíos, etcétera, ahora se están erigiendo monumentales conjuntos habitacionales de más de diez pisos. Además, el sello de Mancera ha sido la creación indiscriminada de centros comerciales en donde hay cientos de negocios pequeños, hoteles, cines, fuentes y estacionamientos subterráneos. Todo esto ha generado grietas considerables que han afectado edificios vecinos, incluso escuelas, como el caso de una secundaria en la colonia Granjas México, en Iztacalco.

Los vecinos de estos megaproyectos inmobiliarios han salido a las calles a exigir justicia. Y es que en tan solo seis años han visto cómo empieza a generarse un desabasto de agua, además de daños visibles y considerables al suelo de sus colonias. Estas fallas estructurales derivadas de las construcciones nuevas aumentan los riesgos cada que un sismo alcanza la Ciudad de México. Por lo tanto, buena parte de los daños ocasionados en los sismos de septiembre de 2017 pueden entenderse por la rapaz creación de edificios enormes mal cimentados.

Daños inesperados

En un espacio que antes era un laboratorio ahora se construyó una torre de 19 pisos que generó casi 400 viviendas. Esto aumenta claramente el consumo de agua potable, además de que reúne en un pequeño espacio hacia lo alto a miles de personas. Los vecinos confirman dos cosas: el agua potable que ahora les llega es café, debido a la saturación de los ductos y también se vive una nunca vista crisis de tráfico vehícular. Esto ha incrementado los accidentes a peatones y genera un caos vial innecesario.

Además, vecinos de Parques Polanco aseguran que la creación masiva de edificios de viviendas han creado otro gran problema inesperado. Con las lluvias que están azotando a la capital mexicana, los sótanos de estos nuevos edificios se inundan en cuestión de minutos. Esto ha generado problemas de humedad en las casas vecinas. Además, el mal trazo urbano impide la creación de parques, lo que reduce la calidad de vida. Básicamente, en todo espacio libre que los gobiernos perredistas han ubicado, se generaron los contratos necesarios para crear o centros comerciales o torres de departamentos.

Mira toda la información en esta nota de La Jornada.