En la CNDH quieren seguir ganando 170 mil pesos al mes

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Ya empezó el primer gran conflicto entre el poder ejecutivo y el judicial. Miles de empleados de la suprema corte mexicana no quieren que sus salarios se nivelen con los del nuevo presidente de izquierda. La cifra de 108 mil pesos mensuales, —3,600 pesos diarios—, no es suficiente para muchos burócratas del país y al poder judicial se ha añadido las quejas de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). Esta comisión asegura que reducir los salarios atenta contra los derechos humanos de los funcionarios públicos.

Detrás de esta defensa a los altos mandos del poder judicial se encuentra inmerso el salario de su titular, Raúl González Pérez. El presidente de la CNDH gana 170,373 pesos mensuales, más de 5,600 pesos diarios. Por lo tanto, el interés de esta comisión por asegurar los altos salarios de los miles de empleados del poder judicial amparados es también un interés personal de González Pérez para mantener uno de los salarios más altos en las comitivas autónomas. Su salario es similar al titular del INE, que recibe unos 200 mil pesos al mes, o ciertos ministros.

Ninguno de estos altos mandos ha estado contento después de que López Obrador se redujera en un 50% el salario al asegurarse la presidencia. Y es que lo que determina cuánto ganarán a partir del 2019 es el salario presidencial que quedó reducido hasta 108 mil pesos mensuales. Para sumar voces en contra de la ley de remuneraciones del presidente, los partidos opositores (PAN, PRI, PRD y Movimiento Ciudadano) ya están unidos para frenar este tope salarial. Aseguran que es un capricho presidencial que ataca a los derechos humanos en México.

La CNDH dio un paso más e interpuso una acción legal de inconstitucionalidad a la ley de remuneraciones para que su presidente y otros altos mandos mantengan sus salarios de más de 2 millones de pesos anuales. Además, en la comisión de derechos humanos se mantienen seguros médicos privados, algo que el presidente mexicano ha insistido en retirarle a los funcionarios públicos. Estos seguros cubren también a los hijos y esposas/os de los altos mandos de la CNDH.

En este organismo incluso se otorgan apoyos por día de reyes, día del niño, día de las madres, despensas mensuales, un poco claro “apoyo para el desarrollo personal y cultural”, entre otros estímulos y recompensas semestrales y anuales. Para 2017, el sueldo de Raúl González llegó hasta poco más de 169 mil pesos. En ese orden, su siguiente al mando en la CNDH, los visitadores generales y especiales, además de los secretarios técnicos, recibieron salarios de 157,039 pesos al mes.

El titular del órgano de control de esta comisión gana 153 mil pesos mensuales y entre diversos cargos de coordinación general, directores y homólogos, los salarios van de 109 mil a 153 mil pesos cada treinta días. Todos estos cargos con salario de tipo A estarían directamente afectados por la ley de remuneración obradorista. Lo que da a entender la movilización de la CNDH por declarar inconstitucional este tope salarial que busca el ejecutivo.

Según la revista Proceso, Raúl González Pérez está sumando estrategias para mantener su salario y el de su grupo de trabajo más leal en la CNDH. Se ha invitado, desde esta comisión, a que la suprema corte obligue a la cámara de diputados “a otorgar una remuneración a López Obrador en 2019 igual a la señalada para Peña Nieto en 2018”. Con esto, el salario del tabasqueño aumentaría a cifras que pueden agradar al presidente de la CNDH, los ministros inconformes y los miles de burócratas del poder judicial. Esta intención, claramente, generaría un innecesario conflicto entre poderes.

La gran crítica de todo este conflicto es el uso de la CNDH para clasificar como perjudicial a los derechos humanos un tema que claramente impacta en la cartera de sus directivos. Recordemos que cuando el presidente mexicano redujo su sueldo y el de los legisladores, la CNDH no emitió ninguna alerta por afectación a los derechos humanos. Es decir, hasta que la austeridad pegó en el salario de sus directivos, es cuando Raúl González se ha lanzado a defender los montos millonarios. Ni siquiera se ha abogado por el salario mínimo por parte de esta comisión.