AMLO promete una megafuerza policiaca de 60 mil elementos

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En su primer acto público como comandante en jefe de las fuerzas armadas, López Obrador aseguró que para enfrentar la crisis de violencia se debe continuar con la creación de estrategias bélicas. Desde que el tabasqueño anunció la creación de una guardia nacional, la sociedad y organizaciones civiles han rechazado que continuar combatiendo al narco con balas sea una opción para pacificar al país. Obrador prometió someter a referéndum esta guardia, pero el día de hoy ya promete incrementar el número de sus fuerzas de seguridad.

La guardia nacional pretende convocar a 50 mil jóvenes mexicanos para que sean entrenados por el ejército y la marina mexicana. Con esto, se podría permitir el regreso de las fuerzas armadas a sus cuarteles, pero dejaría al país con una fuerza de seguridad táctica formada por la milicia, acusada durante años de torturar, violar y asesinar a varias personas detenidas en la guerra contra el narcotráfico. Ahora, el tabasqueño promete sumar elementos a esta nueva fuerza, sin contemplar si la guardia nacional será tumbada en la consulta del próximo marzo.

Los planes del presidente mexicano incluyen aumentar estas fuerzas de seguridad a 60 mil elementos. Se dividirá de la siguiente forma: 30 mil policías militares, 10 mil policías navales y 20 mil policías federales. Con esto, López Obrador crearía una fuerza de seguridad inédita en México, que rebasaría las capacidad de la policía federal del expresidente Enrique Peña Nieto. Para el hombre que prometió terminar con la guerra contra el narcotráfico, estas cifras rebasan por mucho las estrategias bélicas de sus predecesores.

López Obrador continúa impulsando su propuesta de crear una guardia nacional, como lo hace Estados Unidos o Venezuela, en donde se logre una fuerza de elementos reunidos desde la sociedad pero entrenados por personal élite de las fuerzas armadas. Incluso apuesta a mucho más: “en una tercera etapa, poder ampliar la convocatoria y reclutar a jóvenes para cubrir todo el territorio nacional, con la creación de 266 coordinaciones ubicadas en las distintas regiones de México para que se garantice la paz”, dijo ante las fuerzas armadas.

Se trata entonces de un nuevo ejército mexicano de 60 mil elementos que habría de operar simplemente con un nuevo uniforme para aparentar ser policías. Lo cierto es que el entrenamiento que otorgan las fuerzas armadas difiere demasiado del carácter social que aprenden los policías en las distintas academias de formación en el país. El presidente mexicano ha dejado en claro que no hay otras opciones por el momento que puedan garantizar la paz en México, un país sumido en la violencia después de doce años de guerra ininterrumpida contra los grupos criminales.

La estrategia del tabasqueño pretende otorgar aún más poder a las fuerzas armadas para que realicen labores policiacas en todo el país, incluso que adquieran facultades ministeriales para realizar arrestos y cateos. La premisa del gobierno morenista es que la policía federal de Enrique Peña Nieto estuvo plagada de corrupción, pero se ignora que también se sabe de casos en donde elementos de las fuerzas armadas cayeron en graves casos de corrupción interna. Sobretodo en territorios sumamente violentos y controlados por grupos criminales.

Esta megafuerza policiaca obradorista estaría generando condiciones de seguridad con la premisa de no corromperse bajo ningún motivo. En la presentación de López Obrador como comandante supremo de las fuerzas armadas, el primer planteamiento promete continuar con la acción bélica sin ninguna traba durante seis años más. El tabasqueño ha prometido que su guardia nacional y el ejército mexicano jamás atentarán en contra del pueblo mexicano.

Estoy seguro que se va a reforzar la formación en todo lo que tiene que ver con el respeto a los derechos humanos, y se va también a reforzar la formación para cumplir con los protocolos en el uso de la fuerza”, comentó Obrador, sin dejar en claro cuál será el plan para hacer de esta nueva fuerza policiaca nacional un instrumento que respete los derechos humanos de las personas en México. Por el momento, marzo será el mes determinante para saber si se lleva a cabo este plan de seguridad o no, después de una profunda consulta ciudadana. Lo cierto es que Obrador ya opera como si la decisión estuviera tomada a favor.