No se detendrán las obras en Texcoco hasta nueva evaluación

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El gobierno del presidente López Obrador no duró ni un día sin sumirse en el escándalo. El día de hoy se presenta un documento en donde se declara la continuación del aeropuerto capitalino en los terrenos del lago de Texcoco. La declaración la hace el grupo aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) con la bendición de Javier Jiménez Espriú, el nuevo secretario de comunicaciones y transportes del país.

Esta noticia sacude por completo al gobierno obradorista que desde la campaña presidencial prometía, antes que todo, frenar el nuevo aeropuerto capitalino de Enrique Peña Nieto por su alto nivel de corrupción. Después de que el morenista fuera elegido nuevo presidente de México, se sometió a consulta la construcción de esta obra peñista y un contundente no se impuso, por lo que se declaró completamente cancelado el proyecto en Texcoco.

Con la promesa de crear un aeropuerto similar en los terrenos de Santa Lucía, el presidente tabasqueño dio carpetazo al tema hasta el día dos de su presidencia. La razón, señala el documento presentado por el GACM, son las amenazas de demandas en cortes de Estados Unidos y la peligrosa alza en la tarifa de uso de aeropuerto (TUA). Por lo tanto, las obras en el nuevo aeropuerto capitalino de Texcoco no se detendrán hasta realizar una nueva evaluación.

Esta evaluación, asegura Espriú con el consejo del GACM, se presentará en las próximas semanas sin definir una fecha. Ahí, se determinarán las acciones a tomar sobre las posibles actualizaciones al programa estratégico institucional del nuevo aeropuerto en Texcoco. La noticia no asegura una cancelación en los terrenos de Santa Lucía ni tampoco promete que las obras en Texcoco vayan a continuar como se tenían planeadas cuando el gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto arrancó con el proyecto. Lo cierto es que se deja ver la mala operación sobre este tema por parte del gobierno morenista.

También se justifica la decisión de continuar con la obra debido a “el periodo de incertidumbre que hizo sufrir a los bonos para el financiamiento del mismo”, comenta el grupo aeroportuario. Y es que el gobierno peñista dejó en claro que las obras del aeropuerto en Texcoco continuarían hasta el último día de su administración, además del descontento claro de las empresas e inversionistas con activos en el proyecto. El gobierno obradorista deja ver lo increíblemente costoso que será frenar este aeropuerto, incluso por la vía legal.

Esta decisión impactará en el Presupuesto 2019 que ya debe estar terminando de redactar el gobierno obradorista para presentar a fines de este mes. El gran tema, aseguran, es que ya hay cuatro series de bonos por más de 6 mil millones de dólares. De estas series, serían dos las que estarían a 10 años de plazo y el resto a 30 años. Todo esto es algo demasiado costoso para un gobierno que recibe un país sumido en una crisis económico y con más de 10 billones de pesos de deuda externa.

El alto total al proyecto que ansiaba López Obrador a partir del día de ayer generaría varios incumplimientos de contrato y multas millonarias, señala el GACM. Pero mientras se negocian los pagos a dueños de bonos y contratistas, las actividades en Texcoco continuarán como si nada hubiera pasado. Todo queda en suspenso y la maquinaria seguirá con los motores encendidos hasta que se toma una decisión final que promete conocerse en algunas semanas.