La vicepresidenta de Argentina lamenta venir a la “asunción de López Obrador”

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Las palabras de Gabriela Michetti parecen ser la primer flama en un distanciamiento entre el gobierno argentino de derecha y la presidencia de izquierda de López Obrador. La vicepresidenta argentina ha sido enviada a presenciar “la asunción” del tabasqueño este sábado primero de diciembre, dejando en claro que ella prefiere quedarse en su país para vivir completamente la experiencia del G-20.

La cumbre internacional de líderes se está llevando a cabo justo en los días en que López Obrador se hará con la banda presidencial y empiece el primer gobierno de izquierda en México. Por esta cumbre internacional es por la que no asistirá Donald Trump, Mauricio Macri, Emmanuel Macron, Justin Trudeau, entre otros. Envían todos a sus segundos al cargo o representantes, y es justo ahí en donde la vicepresidenta de Argentina ha dejado ver su desprecio a la toma de protesta del morenista.

Esto también muestra la imagen que se percibe de López Obrador en un país como Argentina, dominado por la derecha y peleado profundamente con la izquierda latinoamericana. Desde que se llevaron a cabo las campañas presidenciales en México, los argentinos en el poder esperaban que ganara Ricardo Anaya o Antonio Meade, lo que fuera menos una opción de izquierda cercana a las masas, algo que les recuerda demasiado a Cristina Kirchner. Mientras en Argentina se recibe a Putin, a Merkel y a Peña Nieto, Michetti tendrá que volar a México a ver cómo se nombra presidente a un izquierdista.

“Lamentablemente me toca ir a la asunción de López Obrador”, comentó la vice argentina, en un claro tono de desprecio por la actividad internacional. También deja clara su emoción por reunirse con los mandatarios más poderosos del país y en entrevista televisiva comenta con entusiasmo su agenda antes de partir a México este sábado. Lo cierto es que estas declaraciones dejan un pésimo sabor de boca en las relaciones entre el gobierno argentino y el nuevo gobierno mexicano.

El tabasqueño recibirá después de tres intentos la banda presidencial que le garantiza gobernar a un país que ya lo había elegido ganador en 2006, pero todo se detuvo por un fraude electoral que terminó con Calderón en la presidencia. Esto quedó comprobado con varias declaraciones de fuentes importantes durante la elección de ese entonces. Al encuentro en San Lázaro asistirán Nicolás Maduro, Evo Morales, Mike Pence y la triste Gabriela Michetti.

Lo cierto es que la vicepresidenta argentina no tardará demasiado en rectificar estas declaraciones que no dejan bien parado al gobierno de Mauricio Macri. Recordemos que el presidente argentino fue uno de los primeros en apuntarse a felicitar a López Obrador cuando se anunció su triunfo la noche del primero de julio del 2018. Ahora sumido en una crisis económica y con protestas sociales tan diversas como las marchas proaborto y los disturbios futbolísticos, el gobierno argentino busca aliarse con la mayor cantidad de países cercanos.

Lo cierto es que el panorama latinoamericano ha dado giros poco esperados. En México ganó la izquierda, después de que se auguraba una victoria difícil de la derecha. En Brasil pasó lo contrario y Jair Bolsonaro devolvió a la ultraderecha al gobierno. En este escenario, Argentina siempre ha pretendido colaborar con gobiernos neoliberales que se ajusten a sus políticas económicas. Mientras se enciende una relación que aún no estrecha sus manos, Machetti tendrá que poner su mejor rostro en México, en donde tendrá bastante cerca a Nicolás Maduro, un personaje detestado por el gobierno de Macri.