Vicente Fox recibió 129 millones de pesos desde que terminó su sexenio

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Con la suspensión de las pensiones presidenciales el pasado 5 de noviembre, salieron a la luz los montos y privilegios que disfrutaban los exmandatarios que disfrutaron de semejante privilegio, pero quien se llevó los reflectores fue Vicente Fox Quesada, ya que del periodo de 2007 a 2016 recibió 129 millones de pesos de las arcas públicas.

Aunque Fox había ironizado con la suspensión de su pensión, diciendo que no podría vivir si le quitaban ese monto, sus ganancias en el mismo periodo, descontando la pensión, ascendieron a 328 millones de pesos, únicamente contando ingresos por sus fundaciones Centro Fox y Vamos México, las organizaciones de filantropía que fundó al lado de su esposa Marta Sahagún, y las cuales están afincadas en Guanajuato.

Si se suma su pensión y los ingresos de sus fundaciones, el expresidente Fox recibió 457 millones de pesos en una década, sin contar sus empresas y la prestación de servicios profesionales, como lo muestran las cifras oficiales de la Presidencia de la República y los reportes de donatarias autorizadas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

La reacción de Fox

El 5 de noviembre de 2018, el Congreso de la Unión publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el decreto de una nueva Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos que suspende las compensaciones que durante treinta años gozaron los expresidentes mexicanos y sus viudas. Además, prohibió que los funcionarios públicos ganen más que el jefe del Ejecutivo.

“De eso vivo”, dijo Fox en varias entrevistas radiofónicas sobre la gratificación que rebasaba los 205 mil pesos mensuales, lo que ganaba un funcionario público de primer nivel. Fox ironizó. En Twitter publicó un meme en el que aparecía afuera de una cantina, pulque en mano, al lado de los otros ex presidentes en las mismas circunstancias.

Escribió varios argumentos en contra de la decisión. La más frecuente fue que así no se resolverían los problemas del país, sin embargo, Fox lo aceptó a través de una misiva que dio a conocer también en la red social. “Si representa que mi país tendrá un crecimiento significativo en sus fondos económicos, con todo gusto renuncio a ella”, decía el expresidente.

Como reyes

Desde 1987 la pensión de los expresidentes incluía: monto salarial, un seguro de gastos médicos mayores y un aguinaldo; elementos de las fuerzas armadas; las viudas de los mandatarios reciben manutención y, además, una plantilla de 25 empleados para que desarrollaran cualquier actividad.

Sin importar la eficacia de su mandato, desde 1988, los expresidentes mexicanos recibieron el beneficio de manera puntual. Al momento de la suspensión de la pensión, Luis Echeverría (1970-1976), Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), Ernesto Zedillo (1994-2000), Vicente Fox (2000-2006), Felipe Calderón (2006-2012), además de Alejandra Acimovic (nombre de la actriz Sasha Montenegro, viuda de José López Portillo, 1976-1982) y Margarita Cordero (viuda de Miguel de la Madrid, 1982-1988), gozaban de estos pagos. Zedillo y Salinas renunciaron al monto, pero mantuvieron el derecho a una oficina y a servicios de seguridad.

Con una percepción de 12 millones 905 mil 277 pesos al año, Fox se convirtió en el expresidente más caro de todos, ya que al margen del monto en efectivo, fue el que tuvo más empleados pagados por la Presidencia de la República. En una década mantuvo a 19 de los 25 trabajadores a los que tenía derecho.

Las tareas de los servidores públicos que trabajaban para el guanajuatense se concentraban en el Centro Fox, una edificación que alberga una biblioteca, salón de eventos, una réplica de los salones de la otrora residencia oficial de Los Pinos y un museo, según puede apreciarse en la página de la fundación.

Felipe Calderón tampoco costó barato: recibió del gobierno 10.1 millones de pesos. El que menos costaba era Zedillo, con 1.6 millones de pesos.

Las fundaciones de Fox

Fox registró en 2007 ante la SHCP el Centro de Estudios, Biblioteca y Museo Vicente Fox Quesada, así como la Fundación Vamos México, ambas agrupadas en el Centro Fox. Fue una decisión que rompió con la tradición de los exmandatarios mexicanos que se retiraban a contemplar en silencio los vaivenes de la política nacional.

Desde entonces, cada año, en promedio recibió en donativos en efectivo y en especie, tanto nacionales como extranjeros, 36 millones 479 mil 601 pesos, aunque resalta el año 2007, cuando tuvo 59 millones 859 mil 806 pesos; en 2010 ganó 28 millones 867 mil 89 pesos y en 2011 logró reunir 13 millones 17 mil pesos.