Tijuana y su alcalde panista se lanzan contra la caravana migrante

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Es el último punto antes de enfrentar a las fuerzas armadas de Estados Unidos para entrar en su país. El éxodo migrante ya está terminando un recorrido agotador y lleno de sorpresas por México y es en Tijuana, Baja California, en donde más han encontrado ataques por su intención de mejorar su calidad de vida. Sin tener en cuenta que los migrantes centroamericanos solamente están de paso por el país, el alcalde y una parte de la comunidad tijuanense ha provocado el primer conflicto ciudadano en contra de los migrantes.

Esto sucede después de semanas de que abandonaron sus países. Las familias centroamericanas han llegado exhaustas a Tijuana y han encontrado un rechazo social que no habían experimentado en otros estados, al menos no de frente. El alcalde panista de Tijuana encabezó los ataques aporofóbicos. Juan Manuel Gastélum dijo que “los derechos humanos son para los humanos derechos”, asegurando que los dos mil migrantes en su ciudad han cometido actos ilegales desde que llegaron. “No me atrevo a calificarlos como migrantes… son una bola de vagos y mariguanos”, remató.

En el cuerno izquierdo de la frontera mexicana ya se empiezan a reunir miles de centroamericanos buscando una forma de ingresar a Estados Unidos, en donde ya los esperan cinco mil soldados estadounidenses. Donald Trump ha prometido que no están armados, después de soltar la amenaza de que dispararían en caso de agresión. Aún así, la patrulla fronteriza de los yanquis, grupos civiles armados de estadounidenses y los soldados del ejército más poderoso del mundo ya esperan la movilización migrante para entrar en funciones.

Mientras tanto, la primer avanzada de la caravana migrante ya espera al resto en Tijuana, en donde algunos ciudadanos se reunieron para agredir a los centroamericanos. Este fue el punto en donde se dieron las primeras agresiones después de semanas, en donde los migrantes encontraron apoyo ciudadano desde su ingreso a Chiapas, hasta su paso por Oaxaca, Veracruz, Puebla, Ciudad de México, Guadalajara y Nayarit. Entre cánticos del himno nacional mexicano, los migrantes recibieron pedradas y algunos respondieron a la agresión.

El conflicto fue usado por el alcalde Gastélum como ejemplo para asegurar que las familias centroamericanas llegaron a su ciudad a confrontar al gobierno panista. Declaró que los migrantes “quieren exigir sus propios derechos” en una tierra en donde no nacieron y que, a pesar de que se le critique por su opinión, seguirá defendiendo los intereses de Tijuana. Y no está solo. En redes sociales, ciudadanos de esta ciudad manifestaron sus prejuicios y compartiendo datos sobre la caravana migrante. De ahí se desprenden los cientos de tijuanenses que agredieron a los centroamericanos.

Después de permanecer varios días en la Ciudad de México, el primer gran grupo migrante avanzó hacia el norte del país. En Sonora encontraron nuevamente problemas con la policía federal y la insistente secretaría de migración y a su llegada a los albergues del municipio en Tijuana también se han reportado abusos y privaciones alimenticias. En esta ciudad también se encuentra otros albergues independientes en donde se han reportado los malos tratos del gobierno panista.

El tema es que las cosas se están poniendo tensas en esta capital fronteriza y eso que están por llegar al menos cinco mil migrantes más que estarían descansando unos días antes de agruparse para avanzar en masa en el último tramo. En la frontera con Estados Unidos, justo la línea que divide a México de la nación de Donald Trump, se puede generar un verdadero conflicto cuando el total de la caravana migrante intente ingresar a la nación del pay de manzana.