Ser un presunto culpable en México es un infierno legal

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El antiguo sistema penal mexicano permitía a los acusados de delitos graves como homicidio, permanecer por tiempo indefinido en prisión, sin ninguna sentencia, bajo la figura jurídica de ser un presunto culpable,  lo que representa un infierno legal para los inculpados.

Pese a que en 2016 entró en vigor Nuevo Sistema Penal que deshizo el concepto de “presunto culpable”; hoy en día, existen personas privadas de su libertad, sin que hayan sostenido un juicio ni recibido sentencia alguna.

Ser presunto culpable

Una investigación del periódico The New York Times, realizada en nuestro país sacó relucir los altibajos jurídicos y vacíos legales que enfrentan todavía hoy en día, los acusados que bajo el anterior sistema adquirieron el mote de presuntos culpables.

La publicación se adentra en la historia de Daniel García, un ex trabajador del Ayuntamiento de Atizapán de Zaragoza en el Estado de México, quien fue acusado del homicidio de la regidora local en 2002.

Es por ello, que García, desde hace 16 años se encuentra recluido en el Penal de Barrientos, bajo la modalidad de ser el presunto culpable de ese crimen y sin que hasta el momento tuviera la oportunidad de defenderse en un juicio.

Pero García no es el único, pues de acuerdo con datos del World Prison Brief que compila el Instituto para la Investigación de Políticas Penales en el Reino Unido, 40% de los 204 mil 442 reos en México están en prisión antes de su juicio.

Confesiones forzadas, tortura, extorsión y fabricación de pruebas son algunos de los métodos que se emplearon para que personas como Daniel García entraran a prisión preventiva de forma indefinida.

Reforma Judicial, un infierno legal

Sin embargo, la Reforma Judicial, permitió medidas alternativas como el arresto domiciliario y los brazaletes electrónicos, las cuales no pueden ser aplicadas en reos como García.

Esto debido a que su caso inició antes de la Reforma Judicial y conforme a las normas anteriores, no puede ser impuesto otro tipo de medidas preventivas; esto pese al reclamo de defensores de Derechos Humanos y expertos en justicia penal.

Respecto al caso especifico de García, el periódico internacional menciona que tuvo acceso a entrevistas con los abogados involucrados y una revisión de los documentos judiciales, que dieron lugar a serias dudas sobre este caso.

En este sentido, en entrevista para el citado medio, Simón Hernández, abogado de García explicó que la intimidación en este tipo de casos es común, pues el sistema de justicia penal en el Estado de México es uno de los más fallidos y corruptos del país, según World Justice Project.

No obstante, las nuevas normas sí han acelerado los procesos, han mejorado la calidad de las pruebas admisibles y las protecciones para los indiciados, lo cual hace que sea mucho menos probable que un sospechoso sea retenido por tanto tiempo.

Pese a ello, Daniel García continúa pasando sus días en la prisión de Barrientos, en donde para aliviar la soledad, estudia leyes y perfecciona el arte de hacer que el tiempo se detenga.

Vale destacar que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, organismo quien tomó su caso, envió una recomendación a las autoridades el pasado 30 de octubre, para acelerar su liberación; sin embargo, hasta el momento de la publicación de esta investigación García sigue en prisión.

Lee la Investigación completa en The New York Times


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