Se empiezan a prohibir las peleas de gallos y shows taurinos en México

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Después de décadas de exigir justicia animal, colectivos proanimales ven cómo la Suprema Corte está empezando a invalidar ciertos espectáculos en donde se juega con la vida de animales. El caso específico que puede dar pie a una prohibición nacional es una pelea de gallos veracruzana, en donde el poder judicial consideró que antes que un evento cultural lo que ahí sucedería era un severo daño a los protección de especies. La decisión de los ministros golpea de lleno en estos eventos que involucran el daño a animales para diversión humana.

Además de esta resolución polémica para la industria de los gallos de pelea, también se tunde directamente las intenciones de una industria disminuida como el toreo mexicano. La decisión de la Suprema Corte deja ver los primeros pasos para una prohibición nacional de estas prácticas, un tema que no ha podido avanzar en el poder legislativo, debido a que dentro se encuentran empresarios poderosos mexicanos.

Las peleas de gallos, según ministros del poder judicial, sí forman parte de la cultura de ciertos grupos en el sur de México. Pero también dejan claro que “ninguna práctica que suponga el maltrato y el sufrimiento que suponga el maltrato innecesario de los animales puede considerarse una expresión cultural amparada en la constitución”. Con esta decisión, se tambalea la defensa legal del toreo mexicano y las tradicionales peleas de gallos en el país, sobretodo fuera del centro de México.

Para la industria taurina, estos tiempos son letales para su desarrollo. Con décadas de oro en el siglo pasado, los aficionados y empresarios enfocados en la fiesta brava han visto cómo desde el terreno legal se empieza a prohibir este espectáculo español traido a México prácticamente desde que Hernán Cortés se instalara en nuestro territorio. Para los puristas taurinos, el toro de lidia mexicano es un ejemplar inédito que desaparecería en caso de una prohibición total del espectáculo taurino. Lo cierto es que la capital mexicana ya se evalúa cancelar por completo la fiesta brava y parece ser que la iniciativa se replicaría por el país.

En el caso de las peleas de gallos, en donde se le instalan cuchillas afiladas a las patas de los animales, “la protección del bienestar animal es un objetivo que legítimamente puede justificar la limitación de derechos fundamentales”, comenta la resolución judicial. Además, se deja en claro que la prohibición de las peleas de gallos es constitucional “porque se trata de una medida idónea y necesaria para garantizar el bienestar animal”, comenta la Suprema Corte.

Otro aspecto que consideró el ministro Arturo Zaldívar fue el derecho a la protección de las aves de pelea y la libertad de trabajo ligada a esta práctica-espectáculo del México profundo. Para el ministro es necesario no eliminar procesos culturales de ciertas regiones del país y tampoco eliminar puestos de trabajo que pueda generar la industria de los gallos de pelea, pero todo esto no puede permitirse o considerarse como primordial si existe un maltrato animal claro que propicia la creación de esta industria.

Con esto se puede abrir paso a una futura prohibición nacional, debido a que al poder judicial le queda claro que existe maltrato animal bajo la excusa de actividades culturales. Por lo tanto, se agrava aún más la situación del sector ganadero y empresarial que se ha dedicado durante décadas a actividades como la fiesta brava y las peleas de gallos en México.