El PRI debe 40 millones de pesos en multas y no quiere pagarlos

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Han pasado ya seis años desde que los priistas celebraron su vuelta al poder. En esos tiempos, el partido más antiguo de México se preparaba para orquestar una de las presidencias más polémicas, corruptas y despilfarradoras de la historia reciente del país. Pero en tan solo seis años también acumularon multas electorales y una enorme derrota el primero de julio que los hundió hasta el quinto partido más fuerte de México.

Con un panorama desolador en cuestión de popularidad y finanzas, el PRI nacional no sabe aún cómo es que habrá de pagar más 40 millones de pesos que le debe al instituto electoral mexicano por una acumulación constante de delitos electorales. Para el partido más sólido hace más de un lustro, no hay aún un plan para avanzar después de la derrota electoral más fuerte en la historia política de México. Para no gastar tanto, el priismo quiere que le perdonen una buena parte de la deuda.

Para su lideresa, Claudia Massieu, se tienen que adaptar estas multas electorales a “los nuevos tiempos”, en donde habrá de gobernar el partido más crítico al sexenio peñista: Morena. Para la llegada de López Obrador a la presidencia y su plan de austeridad, los partidos tradicionales verán reducidos drásticamente sus presupuestos anuales. En el caso del PRI, pasaron de ser la principal fuerza a apenas una diminuta representación legislativa. Esto, claramente, habrá de generar muchísimos menos millones de pesos para el partido.

Las multas que el INE ha impuesto al PRI datan de las elecciones del 2016 y hasta estas últimas celebradas en julio pasado. Todas las sanciones son por concepto de “irregularidades en materia fiscal”, lo que deja ver la constancia con la que el priismo nacional ignoró la ley electoral y generó acciones ilegales a cambio de ser multados. Recordemos que en tiempos de veda electoral, a ciertos partidos les da por anunciar a sus candidatos, repartir despensas o influir públicamente en el voto ciudadano.

Con el riesgo de desaparecer o al menos cambiar logo o colores, el PRI nacional aún no ha elaborado un verdadero plan de rescate después de la paliza electoral que recibieron en las urnas. Y es que prácticamente el partido de Enrique Peña Nieto y Rosario Robles no ganó absolutamente nada en la elección, por lo que después de la tragedia en las urnas los priistas han acudido por fin a su militancia para preguntarles qué salió mal. La respuesta de los votantes fue darle todo el poder a Morena, un partido nacido en 2014 que derrumbó las intenciones priistas.

Para este año, los partidos políticos acumular deudas con el INE por más de 340 millones de pesos. Todas estas sanciones son multas que deben pagar al instituto electoral y que han estado aplazando durante los últimos meses, sobretodo después de la elección y el reacomodo de las fuerzas políticas en el tablero electoral. Del total de adeudo, el PRI es el que más debe, con el 60%. Su partido hermano, el Verde Ecologista, le sigue los pasos, con una deuda ante el INE de 12.8 millones de pesos por multas constantes.

Marcela Guerra, la mujer que representa al PRI ante el INE, solicitó por favor a los consejeros electorales que reduzcan la cifra que adeuda el partido, ya que debería de considerarse la situación actual que están atravesando y que los ha sumido en una crisis financiera y de identidad que parece no tener solución inmediata. Con el acomodo actual del tablero político, partidos como el PRD o el PRI están ajustando sus presupuesto para sobrevivir.

Para Guerra, el INE tiene que considerar sus peticiones para “evitar el colapso financiero de los partidos en oposición ante la inminente reducción de fondos públicos planteados por el partido mayoritario en el congreso de la unión”. Por lo tanto, para el PRI es necesario que se elimine este adeudo, o al menos se reduzca, ya que no están dominando el poder político y las intenciones de Morena por restarles recursos los han obligado a solicitar un perdón en sus multas acumuladas.