La militancia del PRI culpa a Peña Nieto por el desastre nacional

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Parece que los seis años de Enrique Peña en el poder tuvieron el impacto necesario para incluso enfurecer a la militancia más leal. Los priistas de distintos puntos del país aún se tallan la cabeza intentando comprender el duro golpe electoral que recibieron el primero de julio. No solamente perdieron la presidencia con un candidato gris y no militante, también dejaron de ser la principal fuerza política del país. Ahora enfrentan una crisis de credibilidad de la que no han sabido salir ilesos.

En un reporte confidencial, el partido más antiguo de México ha reunido las opiniones y quejas de su militancia nacional. Los mexicanos afiliados al PRI por fin han encontrado un momento para decir lo que piensan sobre la derrota electoral y la mayoría de dedos apuntan al presidente saliente. Enrique Peña Nieto, señala el reporte al que accedió Proceso, es el gran responsable de la debacle nacional del partido que controlara a México durante décadas.

Esta furia de la militancia llega después de que fueron ignorados completamente a la hora de elegir a un candidato presidencial. Mientras los priistas buscaban a un perfil sólido y reconocido para que el PRI continuara en el poder, la decisión de escoger al opaco José Antonio Meade llegó desde lo más alto de la presidencia. A alguien por ahí le pareció una buena idea que un no priista sería la decisión más inteligente para hacer ver al partido como un grupo lleno de apertura y determinación.

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Los resultados electorales fueron catastróficos. Incluso los militantes priistas castigaron a su partido no votando por Antonio Meade. En la capital mexicana tampoco vieron con buenos ojos la designación de Mikel Arriola y se podría decir lo mismo de cada candidato a las nueve gubernaturas vacantes. El PRI no ganó ni una sola, ni la presidente y perdió las mayorías legislativas que tanto poder le daban al partido tricolor. Con todo esto, ya se empieza a solicitar una rendición de cuentas por parte de Enrique Peña y su equipo cercano.

Desde que el mexiquense llegó al poder se marcó una clara división con la militancia y los grupos de antaño que dominan en el PRI. El grupo Atlacomulco, pequeño y selecto, tomó más poder, pero también se enfrentaron a las imposiciones de los itamitas que se adueñaron de cargos importantes como el Banco de México o la secretaría de Hacienda, con Luis Videgaray liderando el movimiento. La militancia acusa que esta separación marcó el rumbo del sexenio, lo que quedó claro con el abandono electoral el día de las urnas. Recordemos los mítines semivacíos de Antonio Meade e incluso los abucheos cuando tomaba la palabra el exsecretario panista.

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Pero la militancia también deja en claro que la administración del mexiquense no tuvo mucho sentido para ellos. “Las reformas estructurales peñistas trajeron resultados negativos que sólo afectaron el bolsillo de las familias de México”, confirma el documento, dejando ver una crítica sólida al proyecto más ambicioso de Enrique Peña, que terminó pegando en sus detractores y también en sus presuntos seguidores a nivel nacional. Esto concuerda con la calificación final a Enrique Peña: el 74% de los mexicanos rechaza su administración.

El documento deja ver, según Proceso, quejas tajantes sobre la corrupción en el sexenio y la poca crítica interna dentro del partido. Es decir, están cansados de los aplausos protectores de las élites priistas hacia el comportamiento de Enrique Peña y sus cercanos. Basta ver los movimientos en su gabinete durante el sexenio, en donde básicamente las mismas personas brincaban de un puesto a otro, sin posibilidad de contratar a priistas alejados al grupo del mexiquense.

Esta lejanía ha derivado en un rechazo total de la militancia priista hacia el aún presidente de México. A un día de abandonar el poder, el documento en poder del PRI deja ver un repudio general después del sexenio. Ni siquiera en su partido se le aplaude a Enrique Peña. Para el próximo sexenio, el PRI busca desesperadamente venderse como la gran oposición a Morena, encabezados por Miguel Osorio Chong, pero la representación es tan pequeña que el partido sigue intentando diseñar un plan para salvarse. Por el momento la militancia ha hablado, buscan participar en las decisiones futuras de su partido.

Mira la información completa en esta nota de Proceso.