Las polémicas escuelas al CIEN solo beneficiaron a municipios ricos

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El programa Escuelas al CIEN benefició a los planteles educativos de los municipios más ricos, en lugar de atender a los que tienen mayor rezago social y centros con mayores carencias.

De acuerdo con un informe especial de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), en 2017 se atendieron 13 mil 706 planteles, la mayoría de educación básica.

De ese total, alrededor de cinco mil se ubican en municipios calificados como de rezago social muy bajo, es decir, en ciudades con recursos económicos.

En cambio, el programa solo se aplicó en 794 escuelas de los municipios considerados muy pobres y en mil 801 más que se ubican en municipios calificados como pobres.

El programa Escuelas al CIEN nació en 2015, como parte de la reforma educativa, y tiene como objetivo mejorar las instalaciones de las escuelas públicas con financiamiento de Certificados de Infraestructura Educativa Nacional (CIEN).

Estos certificados son los que se metieron a la Bolsa Mexicana de Valores en 2016 para obtener 50 mil millones de pesos adicionales que ayudaran a financiar las mejoras de 33 mil planteles.

El programa señala que este dinero se utilizará en ocho rubros, dando prioridad de la siguiente manera: seguridad estructural y condiciones de funcionamiento; servicios sanitarios; bebederos; mobiliarios y equipo; accesibilidad; servicios administrativos; conectividad; espacios de usos múltiples.

El objetivo del programa es atender estas prioridades de infraestructura en los municipios con mayor rezago social. Sin embargo, el informe de la ASF demuestra que esto no ha ocurrido.

En Mexicali, en Baja California, se atiende 51.6% de las escuelas con este programa, pese a que es un municipio que no tiene rezago social. Mientras tanto, en Tlapa de Comonfort, Guerrero, solo 6.6% de sus planteles son beneficiarios de Escuelas al CIEN, pese a que es uno de los municipios más pobres en todo el país, según la medición del Convela.

La Auditoría señaló que en 26 entidades ocurre lo mismo: el programa atiende mas escuelas en los municipios más ricos, en lugar de atender los lugares donde hay más carencias.

“Esta situación refuerza la hipótesis de que los recursos del programa no se aplican en los lugares con mayores carencias del país y donde la posibilidad de encontrar mala calidad de infraestructura es mayor”, dice el documento.

La ASF también señaló que el programa no ha cumplido con las metas establecidas al momento de su creación: las obras solo se han concluido en 11 mil escuelas de las 13 mil que están inscritas como beneficiarias.

Este dato representa 40% del total de las 33 mil 852 escuelas que deben tener obras de mejoras para diciembre de 2018, cuando concluye la actual administración.