¿Eres freelancer o no tienes seguro médico? El IMSS te da una opción

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México es el país miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) donde más se trabaja, estimando que los mexicanos laboran un promedio de 2 mil 55 horas al año u 8.6 horas diarias, además de ser la nación donde las personas se retiran a la edad más avanzada, con 73 años.

Sin embargo, es también uno de los países cuya gran parte de la población labora en empleos informales y carecen de seguridad social.

De acuerdo con datos del Inegi en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2017, existen 32.6 millones de personas contratadas en empleos informales y por ende no tienen acceso a servicios de salud. Mientras que otros datos de la OCDE señalan que del total de la población mexicana, un 55.8% no cuenta con ningún tipo de seguro.

Todo esto sumado a que los costos de seguros médicos privados pueden llegar a superar la capacidad de pago de los mexicanos, ya que, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) estima que solamente un millón de personas cuentan con un seguro médico de gastos mayores.

Los costos para contratar un servicio médico varían de acuerdo a varios aspectos: la edad, suma aseguradora, el nivel hospitalario, el sexo, el deducible, el lugar de residencia y la cobertura.

El IMSS le entra al quite

Pese a todos estos datos, la población mexicana tiene opciones accesibles que ofrecen dependencias como Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Seguro Popular, las cuales han implementado programas y servicios que buscan expandir la cobertura médica.

La OCDE destacó en el 2016, los avances que ha tenido México en materia de salud durante los últimos 10 años. Angel Gurría, secretario general de la organización enfatizó que sistemas como el Seguro Popular han logrado expandir su cobertura a más 50 millones de personas.

Mientras que el IMSS cuenta desde el año 1997 con el programa Seguro de Salud para la Familia (SSF), dirigido para las personas que no cuentan con seguridad social y no pueden acceder a servicios médicos como cirugías, fármacos y atención hospitalaria.

La incorporación al SSF puede realizarse de manera individual o colectiva mediante el pago de una cuota anual anticipada, e incluso trabajadores mexicanos que laboran en el extranjero pueden hacer trámite.

Los titulares que buscan incorporarse al SSF pueden beneficiar a familiares como cónyuges, hijos, esposos, padres, abuelos, nietos, tíos, primos, sobrinos y hermanos.

¿Cómo se hace el trámite y qué derechos otorga?

Los requisitos para afiliarse al Seguro de Salud para la Familia no tienen ningún costo y puede hacerse de manera presencial o en línea.

Para realizar el trámite presencial las personas deben acudir a la subdelegación que corresponda al domicilio del asegurado, acompañado de sus documentos: identificación oficial, acta de nacimiento, CURP y comprobante de domicilio.

Además de cubrir un cuestionario médico, las personas deben dar al momento de su incorporación al sistema, el pago de la cuota anual, el cual varía según la edad del titular.

Para realizar el trámite por Internet, se necesita contar con un correo electrónico, el CURP e ingresar a al portal que el IMSS ha puesto a disposición para toda la población.

Este servicio puede adquirirse en cualquier época del año, y una vez incorporado al sistema, el servicio inicia desde el primer día del siguiente mes, lo que le da derecho al titular y su familia acceder a servicios médicos como cirugías, fármacos y atención hospitalaria.

Las cuotas anuales varían cada año y van desde los 3 mil 200 pesos hasta los 9 mil 100 pesos, la renovación del servicio puede hacerse un mes antes de la fecha de vencimiento.