El último monumento a la corrupción: la estatua de Peña Nieto

- Por

Cuando estás a punto de concluir tu mandato presidencial y se te ocurre mandarte a hacer una estatua para que nadie olvide tu efigie y tus logros no parece ser una mala idea, a menos que te llames Enrique Peña Nieto y seas considerado el peor presidente de la historia de México.

Pues sí, el presidente con la peor aceptación popular de la historia reciente de México ya tiene su propia estatua en la residencia oficial de los Pinos, a solo dos días de terminar su sexenio, el político priista decidió que era buen momento colocar su estatua.

Y es que la escultura de Enrique Peña Nieto ya fue colocada en la Avenida de los presidentes, dentro de la residencia oficial de Los Pinos, junto a la de los otros exmandatarios de México.

La figura de bronce mide 2.20 metros y pesa cerca de 200 kilos y representa al presidente Peña Nieto portando una bandera de México.

Fue realizada por el escultor Antonio Castellanos Basich, quien la elaboró en los últimos seis meses, a petición de la Presidencia de la República.

Esta pieza se suma a la pintura que también se colocó en el Salón Presidentes de la Casa Oficial, en recuerdo de los presidentes de nuestro país.

Una pintura más fue elaborada para ser ubicada en la Galería de los presidentes, dentro de Palacio Nacional. Esta última mide un metro con 50 centímetros.

Esculturas buenas que parecen malas

Es una costumbre de los presidentes mexicanos dejar rastro de su sexenio nombrando calles y escuelas o dejando esculturas y cuadros de su propia figura, hasta ahí la costumbre parece aceptable, pero qué sucede cuando se niega información sobre costos y/o prácticas sobre la realización de cuadros y esculturas.

Según informa El Universal, la escultura de Peña Nieto fue solicitada por la Presidencia a la Secretaría de Cultura en septiembre de este año, ese mismo mes, El Universal pidió tanto a Presidencia como a la Secretaría de Cultura, por medio de una solicitud de transparencia, los costos, características y autor de la escultura.

El 17 de septiembre la Secretaria de Cultura respondió:

“Es importante hacer de su conocimiento que la Secretaría de Cultura se encarga de elaborar y conducir la política nacional en materia de cultura, conservar, proteger y mantener el patrimonio cultural y coordinar a entidades públicas, que forman parte de la estructura básica de la administración cultural del país, a nivel federal, de conformidad con lo que establece la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal.

“Por lo tanto, al realizar un análisis profundo de información, se denota que la misma está dirigida a conocer información que no se encuentra en posesión de esta Secretaría, por lo que, con el fin de que pueda tener acceso a la información que requiere, se sugiere ingresar una nueva solicitud”, dijo Cultura.

Después de estas líneas, sugirió dirigir la solicitud a la Oficina de Presidencia, pero el pasado 10 de octubre esta dependencia también negó tener información sobre la estatua del presidente, incluso negó saber sobre su existencia.