El gobierno de Canadá está atacando a la libertad de prensa: Vice

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El periodismo está bajo ataque. Es la oración que se puede leer en el portal de Vice, pero, ¿qué ha llevado a la agencia de contenidos a sentenciar tajantemente el estado en el que se encuentran los medios de comunicación?, la respuesta está en una Corte de Canadá, la cual ha fallado a favor de la Policía Federal canadiense y ha solicitado a Ben Makuch, periodista de Vice, entregar a la Policía Federal de Canadá el material que recogió para una serie de artículos sobre un presunto miembro del grupo armado Estado Islámico, según dictaminó este viernes la Corte Suprema de Canadá.

La Policía canadiense argumentó que necesitaban las notas y fuentes de Makuch para construir un caso contra Farah Shirdon, un hombre de Calgary que presuntamente se unió al Estado Islámico en Irak y Siria en 2014, aunque el ejército de EE. UU. dice que fue asesinado en un ataque aéreo en 2015.

En 2014, el periodista Ben Makuch publicó una serie de artículos en la revista Vice sobre la participación del canadiense Farah Shirdon en el grupo armado Estado Islámico en Irak y Siria.

Los tres artículos fueron escritos en gran medida a partir de comunicaciones a través de un servicio de mensajería entre el reportero Ben Makuch y el presunto miembro del estado Islámico, quienes se comunicaban través de Kik Messenger, una plataforma de mensajería instantánea que no conserva el contenido de los mensajes, los únicos rastros de los intercambios se produjeron en los dispositivos de las partes en las conversaciones.

Entre lo público y lo privado

Los jueces de la Corte Suprema debían pronunciarse sobre el equilibrio entre el derecho del Estado a investigar asuntos penales y el derecho de los periodistas a que se respete su vida privada en el desempeño de su trabajo.

La decisión firmada por el juez Michael Moldaver, resolvió este dilema estableciendo que “el interés del Estado en investigar y procesar presuntos crímenes está por encima del derecho de los apelantes a la confidencialidad de la información”.

Los abogados de VICE Canadá argumentaron sin éxito que la Policía Federal está buscando información y está obligando a un periodista a ser un agente del Estado.

A pesar de este hecho Makuch ha continuado produciendo periodismo audaz e importante sobre temas delicados y con frecuencia peligrosos, pero la decisión de hoy tendrá un efecto escalofriante para los periodistas y sus fuentes, quienes podrán mostrarse reacios a hablar con los reporteros, y en los mismos periodistas, quienes podrían estar menos dispuestos a informar sobre temas delicados, intimidados por un sistema judicial que no protege la privacidad.

Para Vice no hace falta decir que todos estamos mejor cuando el periodismo opera libremente, sin la interferencia del estado. De lo contrario, los líderes permanecen sin control, las corporaciones masivas socavan las elecciones y las historias de los miembros más vulnerables de la sociedad no se cuentan, por lo que es fundamental alzar la voz y visibilizar las prácticas como las de la Corte de Canadá.