AMLO ofrece una consulta para que decidas si se persigue a Calderón y Peña Nieto

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La única promesa interesante de Ricardo Anaya durante su candidatura presidencial fue la de llevar a prisión a Enrique Peña Nieto. El panista no contemplaba esta iniciativa desde que arrancó su interés por la silla presidencial, pero después de que la procuraduría se empeñara en manchar su imagen, el panista se lanzó contra el presidente. Fue justo ahí cuando logró quizá su única propuesta interesante para los mexicanos. Ahora, con la victoria de López Obrador parece que el tema de perseguir al mexiquense se apagó.

El próximo presidente de México empezó a soltar en sus discursos una palabra que no ha abandonado: amnistía. Bajo este perdón selecto, el tabasqueño promete que no irá detrás de los políticos mexicanos acusados de corrupción. Esto incluye a varios altos mandos del PRI nacional y claramente al presidente Enrique Peña Nieto. La limitante para aplicar este perdón sería que no tuvieran procesos abiertos en contra. Por lo que no se salvarían personajes como Rosario Robles, César Duarte o Emilio Lozoya.

Todo esto fue prometido por el morenista en una entrevista televisiva, recalcando que su gobierno no sería un espectáculo de cacería de brujas. Buena parte de sus más de 30 millones de votantes han dejado en claro que quieren ver procesos penales abiertos en contra de la corrupción de Enrique Peña Nieto y su gabinete, además de una avanzada legal en contra de los crímenes que pudiera haber cometido Felipe Calderón, Ernesto Zedillo, Vicente Fox e incluso el ya lejano Carlos Salinas de Gortari.

Con todo esto, la opinión del tabasqueño ha cambiado una vez más. Pareciera que muchas de las decisiones del líder morenista se modifican después de que la opinión ṕública reacciona a sus declaraciones. Ahora, López Obrador ha prometido que el tema de la persecución a expresidentes mexicanos será tomada por los ciudadanos a través de un nuevo referéndum que habrá de realizarse en los primeros meses de su gobierno. A nueve días de que entre en funciones, Obrador aún no tiene una estrategia sólida sobre este tema.

En caso de que se presente una nueva consulta ciudadana, serán los ciudadanos quienes decidan si se habrá de perseguir o no a los políticos corruptos en México. Todo se trata de una falta clara de estrategia sobre qué se hará realmente con los temas de Ayotzinapa, la Casa Blanca, el inicio de la guerra contra el narcotráfico, la Estafa Maestra, los desvíos estatales de recursos federales, las complicidades e inoperancias de algunos funcionarios, entre otros temas delicados sobre la impunidad en México.

Dentro del posible nuevo paquete de temas en la que podría ser la tercera consulta popular se vienen otros temas delicados. Obrador quiere preguntar a la sociedad si está de acuerdo con su consejo empresarial, plagado de perfiles polémicos y evasores de impuestos. Además, se pretende incluir el tema de la polémica guardia nacional que podría darle a las fuerzas armadas el control total de la seguridad pública en México, algo que ni siquiera Peña Nieto se atrevió a proponer en su mandato.

Entre estos cambios de opinión, López Obrador promete que se aplicará la ley del punto final. En donde se olvidarán los casos de corrupción previos a su mandato e iniciará un proceso fuerte de persecución a funcionarios y políticos que incurran en prácticas ilegales a partir del primero de diciembre del 2018. En caso de que ganara la opción de sí perseguir legalmente a Peña, Calderón, Zedillo y Salinas, México enfrentaría por primera vez un proceso penal en contra de una figura de alto nivel político.