Preparan un centro espacial en Atlacomulco a punto de terminar la era Peña Nieto

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Los últimos días de un gobierno mexicano, realmente la última semana, siempre está plagada de pequeños movimientos ilógicos, sospechosos y radicales. A pocas horas de entregar la banda presidencial, Enrique Peña Nieto le ha dado la máxima condecoración nacional al yerno de Donald Trump, se han ignorado completamente a las deudas, se intenta por una última vez convencer a los mexicanos que el sexenio funcionó y se solicita la creación express de un centro espacial en Atlacomulco, el gran bastión priista.

Esta petición la hace el íntimo amigo del presidente, Gerardo Ruíz Esparza, como titular de la secretaría de comunicaciones y transportes (SCT). A dos días de que el presidente mexicano y Esparza abandonen sus cargos, aún hay tiempo para solicitar esta extraña iniciativa que generaría un centro de innovación y desarrollo espacial. Es decir, la NASA mexicana. Para lograrlo, la SCT ha solicitado a 48 horas de abandonar el poder, 80 millones de pesos.

La intención, aseguran, es hacer de Atlacomulco, uno de los estados más inseguros del país, la gran capital nacional de la industria espacial. Para conseguir este proyecto de última hora, se ha solicitado instalar el centro espacial Atlacomulco en un enorme terreno de 2.3 hectáreas que ha sido donado por el gobierno mexiquense, a cargo del primo del presidente, Alfredo del Mazo. El Estado de México, en donde vivirá Peña Nieto desde este domingo, pretende convertirse en el referente nacional de la industria espacial.

El centro tendría un fuerte desarrollo en temas de servicios científicos relacionados, proyectos de innovación en la materia, desarrollo de tecnologías especializadas, y la creación “capital humano altamente capacitado para la observación de la tierra, el diseño de cohetes, satélites y sus componentes”, aseguró la SCT, aún al mando del polémico Gerardo Ruíz Esparza. Recordemos que este priista es uno de los perfiles más acusados de corrupción durante el sexenio de Peña Nieto y una figura inamovible dentro de esta secretaría.

El día sábado, Enrique Peña Nieto llegará de Argentina y entregará la banda presidencial a López Obrador. Por lo tanto, mañana será el último día de gobierno del mexiquense y esta solicitud para otorgar presupuesto y crear un centro espacial en su tierra natal parece una idea totalmente atractiva. Durante seis años de gobierno la SCT no trabajó mucho por el tema espacial mexicano, por lo que resulta extraño que la petición se haga formalmente a 48 horas de que el PRI abandone el poder.

La SCT tiene razón al decir que no existe una preocupación del gobierno mexicano para generar mejores investigadores e investigaciones en el tema aeroespacial. “No existen instalaciones suficientes o software apropiado para procesar a niveles avanzados imágenes satelitales, ni hay áreas ni estructuras adecuadas de apoyo al diseño y desarrollo de artefactos satelitales y para su lanzamiento”, dicen. Por lo tanto este centro habría de formar a los grandes ingenieros aeroespaciales e investigadores del país.

La excusa principal es que la ubicación es perfecta. Atlacomulco, asegura la dependencia de Ruíz Esparza, es un territorio ideal, ya que se encuentra muy cerca de instituciones educativas de Querétaro, Hidalgo, Puebla, Zacatecas, Toluca y San Luis Potosí. Ahí se encuentran laboratorios especializados para el análisis de imágenes satelitales y se trabaja para impulsar la industria espacial mexicana.

Aunque no ha habido una respuesta definitiva por parte del gobierno de Enrique Peña Nieto, parece que este centro espacial en Atlacomulco podría ser la última obra del peñismo antes de abandonar el poder este viernes a la medianoche. El mexiquense está enfocado, por el momento, en viajar a la cumbre de naciones en Argentina para firmar el histórico T-MEC, justo en las últimas horas de su gobierno.

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