AMLO recibirá un país dominado por 6 cárteles del narco y 80 grupos criminales

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La violencia durante el 2017 fue inédita en México. Nunca antes se había matado tanto en la historia reciente del país y la fecha coincide perfectamente con las declaraciones del gobierno mexicano de que las estrategias en contra del crimen organizado no funcionaron como esperaban. Enrique Peña Nieto se va del poder presidencial mientras permanecen en activo seis cárteles del narcotráfico y 80 grupos criminales esparcidos por todo el mapa nacional.

La guerra contra el narco que inauguró Felipe Calderón ha dejado más de 250 mil muertos en el país. Una buena parte de esta cifra se debe a que el presidente Enrique Peña Nieto llegó al poder asegurando que continuaría con el ejército en las calles del país, lo que derivó en represión, violencia desmedida, secuestros, torturas, violaciones y desapariciones. El país además vio cómo se descubrían cada vez más fosas llenas de cadáveres sin identificar en estados como Veracruz, Estado de México, Puebla o Guerrero.

Para el primero de diciembre, López Obrador asegura que el ejército también permanecerá en las calles, a pesar de que prometió en campaña una retirada inmediata de las fuerzas armadas a sus cuarteles. El tabasqueño asegura que no es correcto retirar al ejército debido a la gran crisis de violencia que le dejan las dos presidencias previas. Se sabe de al menos 30 grupos criminales armados en el país, dedicados al robo de combustibles, el secuestro, la extorsión, los feminicidios y el tráfico de drogas.

La principal fuerza criminal en el país es el cártel Jalisco Nueva Generación, que ya tiene presencia en 25 estados del país y que cobró fuerza durante el peñismo. Además, continúan intactos el cártel del Pacífico, con presencia en 17 estados del país y el cártel de los Arellano Félix, con una presencia enfocada en el traspaso de droga en la frontera norte mexicana. También se sabe del cártel Tijuana Nueva Generación, enfocada también en el tráfico de droga a Estados Unidos. Otro grupo es el cártel del Noreste, creado por exzetas.

En el centro del país se encuentra La Familia Michoacana, con presencia incluso en el Estado de México, además de los grupos delictivos Los Rojos y Guerreros Unidos, estos últimos relacionados con la desaparición forzada de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en el 2014 y que dejaron ver la complicidad de las policías municipales con las organizaciones criminales. Además se sabe de la creación del cártel de Tepito, los Granados y los Tequileros, todos en regiones de Guerrero y Morelos. Estos últimos con actividad huachicolera.

Para enfrentarlos, Obrador ha asegurado que al menos por tres años el ejército permanecerá en las calles mientras se crea una guardia nacional integrada por 50 mil jóvenes mexicanos que serán entrenados por las fuerzas armadas. La idea, además, es debilitar la cartera de estos grupos criminales con la legalización de la marihuana y la amapola. Lo cierto es que dentro de cada cártel hay varios grupos más pequeños dedicados a la extorsión, el narcomenudeo y el secuestros.

Los estados con más alertas de violencias en estos momentos son la Ciudad de México, el Estado de México, Guerrero, Guanajuato, Veracruz, Colima y Quintana Roo. Muchos de los problemas, asegura el gobierno de Morena que entrará en una semana, es la corrupción dentro de la policía federal y municipal que ha permitido operar a estos grupos con libertad e incluso brindándoles seguridad especial. Uno de los escándalos más grandes ha sido el juicio a el Chapo Guzmán, en donde se han mencionado sobornos a los gobierno de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.

Mira toda la información en esta nota de Excelsior.