Violación a niños se recrudece en Querétaro y Tlaxcala

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En México no existen información suficiente que permita conocer la situación de los Abusos Sexuales Infantiles (ASI), sumado a que las autoridades no llevan un monitoreo con datos que den pie a programas de prevención y de las pocas cifras que existen, su origen no es muy claro y datan de hace años.

De acuerdo con el Diagnóstico sobre la situación del abuso sexual infantil en un contexto de violencia hacia la infancia en México, elaborado por la organización Early Institute, la procuración de justicia no clasifica de manera particular el ASI, dado que dicho delito se registra como abuso sexual en general, por lo que no es posible distinguir a las víctimas que son menores de edad.

Incluso el DIF, una institución que durante años sistematizó los casos recibidos en los sistemas estatales y nacional, los ha dejado de registrar debido a que desde que entró el vigor la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, perdió la capacidad de centralizar toda la información de este tema.

Lo únicos datos concretos que existen son los egresos hospitalarios de la Clasificación Internacional de Enfermedades, que hace referencia a los casos de menores de edad que fueron atendidos por alguna forma de maltrato, en particular por ASI.

Se encontró que, durante el 2015 de un millón 750 mil 790 casos de hospitalizaciones de personas menores de 18 años, 309 fueron relacionados por ASI, de los cuales el 87.7% fueron niñas, siendo los estados de Querétaro y Tlaxcala donde más casos se detectaron.

En Querétaro hubo un total de 74 egresos de menores atendidos en hospitales por abuso sexual, todos estos se trataron de abusos contra niñas.

Asimismo, del 2014 al 2016 se dio cuenta de un total 66 muertes de menores de edad por agresión sexual, maltrato, negligencia y abandono: siendo los niños menores de 5 años el grupo mas vulnerado.

Durante el 2015, 634 menores de 17 años fueron hospitalizados por alguna causa relativa a algún tipo de maltrato, de los cuales 440 se trató de niñas y 194 correspondieron niños. Siendo Tlaxcala, Querétaro, Sonora y Ciudad de México, las entidades de mayores tasas de egresos de infantes.  

Sin embargo, los datos sobre los abusos contra los menores podrían ser aún mayor, dado que en el país no todos los casos de violencia son atendidos en instituciones hospitalarias, ni tampoco se clasifican de manera adecuada.

Otra cuestión que ejemplifica la falta de claridad, es que, durante todo el 2017 se registraron más de un millón 817 denuncias del fuero común, de las cuales solamente el 2% fueron por delitos contra la libertad y seguridad sexual, lo que significa que por su naturaleza estos casos son muy poco denunciados.

“En México, cada estado tiene su código penal, por lo que frecuentemente una situación que implique abuso sexual, puede ser clasificada como violación u otro tipo de delito sexual, lo cual vuelve complejo conocer la incidencia real del abuso sexual desde el punto de vista jurídico penal.”

La UNICEF advierte que, para la recolección de datos sobre violencia, existen obstáculos, los cuales van desde retos metodológicos y éticos, así como la falta de estándares internacionales para la recolección de datos, sin embargo, la mayor traba es que entre el 30% y el 80% de las víctimas no declaran haber pasado sobre esta situación sino hasta la adultez.

ASI como un problema colectivo

De acuerdo con el diagnostico de la organización Early Institu, el ASI es una conducta delictiva que se encuentra en tipificaciones diversas en los diferentes ordenamientos penales, lo que añade la complejidad de los elementos que definen al abuso sexual infantil, puesto que tiene que ver con la multivariedad de delitos que se encuentran directa o indirectamente con garantizar a la infancia sus derechos a la vida y a la salud.

Entre los delitos donde se afecta la libertad y seguridad sexual son el abuso sexual, hostigamiento sexual, violación equiparada y simple: “Al hablar de delitos sexuales se consideran tanto víctimas menores como mayores de edad ya que, como se ha mencionado, en la base de datos de incidencia delictiva no existe referencia a la edad de las víctimas.”

En tanto que los delitos donde se afecta la vida y la integridad corporal según datos derivados de la incidencia delictiva del SESNSP, son el aborto, feminicidios, homicidios, lesiones y otros delitos que atenta contra la vida y la integridad corporal.

En el caso de los feminicidios, se detectó que entre 2015 y 2017 a mil 756 víctimas, de las cuales 164 fueron mujeres menores de edad, y sucedieron primordialmente en Durango, Guanajuato, Estado de México y Tabasco.

Los casos sobre delitos que atentan contra la vida y la integridad de las niñas han ido en aumento durante los últimos años: en el 2015 correspondió al 40%, 2016 al 48.3% y 2017 al 57.4%.

Ante esto, Early Institu advierte que los datos de las autoridades no detallan con precisión los delitos cometidos contra menores de edad. Ni tampoco muestra información sobre quienes comenten dichos delitos y ni las sentencias a las que son condenados.

“Un requerimiento claro es que esta base incluya o desglose las denuncias por abuso sexual y delitos sexuales en general. La información sobre víctimas de los delitos que se discutirá a continuación proporciona evidencia sobre el contexto de violencia en general en México y permite conocer características de los delitos que afectan a niños, niñas y adolescentes.”