Varios alcaldes mexicanos están metidos en el huachicoleo según la Secretaría de Energía

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Una de las sorpresas criminales que no se esperaba el gobierno de Enrique Peña fue el robo masivo de combustible. La práctica conocida como «huachicoleo» consiste en localizar ductos subterráneos de Pemex y drenarlos para robar gasolina. Después, todo se vende a precios muy por debajo de los de la gran petrolera nacional y las ganancias son tan altas que se han generado mafias organizadas con alto poder bélico.

Para entender este fenómeno es necesario ver la participación activa de varios políticos locales. Y es que el robo de combustible ha crecido tanto en México que se ha convertido en un peligro a la seguridad nacional al nivel de la venta de droga o el secuestro. Para el Secretario de Energía en México, es imposible pensar que esta red de huachicoleo opere sin la complicidad de varios alcaldes en estados como Puebla, Morelos, Veracruz, Estado de México, entre otros.

Pedro Coldwell ha lanzado una crítica fuerte a ciertos grupos políticos locales para señalarlos como responsables del terror que ha generado el robo de combustible en decenas de pueblos y comunidades en el país. Lo cierto es que para localizar los ductos de Pemex ha sido necesaria la participación de personal de la petrolera, además de un apoyo proteccionista de policías municipales que garantizan la extracción ilegal de la gasolina. En diversos videos se pueden ver patrullas escoltando a huachicoleros.

Ha sido difícil de erradicar porque tiene muchas raíces, hay personal dentro de la empresa que trae seguramente complicidades con delincuentes que están haciendo esto muchas veces”, comenta Coldwell, dejando en claro que el robo de combustible pasó a ser una alerta económica gigante para el gobierno peñista. Y es que al robar a diario desde diversos puntos del país, se han generado pérdidas millonarias para Pemex, una empresa que ha ido a la baja en la última década.

Si bien la participación de personal de Pemex es algo lógico para el correcto funcionamiento del huachicoleo, hay detrás una protección especial política. Por el momento, se sabe que en Puebla hay investigaciones fuertes en contra de ciertos alcaldes ligados al robo de combustibles. Un gran ejemplo es el alcalde electo Alejandro Martínez, primo de un famoso huachicolero, que será alcalde de Quecholac, un municipio poblano con diez policías. Para la secretaría de Energía, este fenómeno se repite.

Otro caso es el del alcalde de Venustiano Carranza, Rafael Ávila, gran amigo del matrimonio de Moreno Valle y Erika Alonso, que también ha sido acusado de operar a favor del robo masivo de combustible en Puebla. Todo esto ha generado una protección tremenda para las mafias huachicoleras que roban el combustible frente a las autoridades y a cualquier hora del día. Para frenar estas acciones, la marina y el ejército mexicano están blindado municipios clave para la ordeña de ductos. Pero las acusaciones de abuso de autoridad han comenzado.

Pero Coldwell asegura que el vínculo alcaldes-huachicoleros se extiende a otros estados del país. Las investigaciones de la fiscalía nacional apuntan a investigar quién gobierna en las zonas rojas del robo de gasolinas y qué empresas están generando compras masivas de combustible. Para el gobierno de Enrique Peña, el huachicoleo no era un problema profundo hasta que empezó a deteriorar las economías locales y, claramente, la situación financiera de Pemex.