Jorge Lavoignet, un alto funcionario del INE, agredió sexualmente a dos colegas

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El tema del acoso sexual dentro del Instituto Nacional Electoral se ha intentado minimizar dentro del organismo liderado por Lorenzo Córdova. Lo cierto es que se tiene registro de hasta 420 acusaciones por acoso y muy pocas de estas están siendo sancionadas para evitar más agresiones contra las mujeres que trabajan en el lugar. El día de hoy, el INE despidió a Jorge Lavoignet, un hombre que agredió a dos trabajadoras durante las horas de trabajo.

Lavoignet es tan solo uno de los funcionarios electorales acusados en los últimos años dentro del INE. Su despido inmediato se debe a investigaciones que lo encontraron responsable de solicitar favores sexuales a al menos dos trabajadoras a cambio de renovar sus contratos en el instituto electoral. Las dependencias del gobierno han visto cómo se acumulan las denuncias de acoso sexual en su interior. Tan solo en 2016 hubo más de doscientos reclamos de este tipo en varios centros de trabajo del gobierno mexicano.

En el INE aún continúan investigaciones en contra de Jorge Garza Talavera, el secretario personal de Lavoignet, quien también acosó laboralmente a al menos una trabajadora. Las denuncias y testimonios de las mujeres agredidas dejan ver el poder de estos funcionarios para controlar la renovación de contratos a cambio de favores sexuales. Una de ellas relata cómo Lavoignet “se bajó el cierre de su pantalón y me pidió que me quitara la blusa y me tapó la boca para que no gritara”.

A esto se suma una violación, según las declaraciones del INE, en donde Jorge Lavoignet “dispuso del cuerpo de la quejosa a su voluntad, al hacerle que mostrara sus senos, tocárselos, así como tocarle su entrepierna, incluso mantener relaciones sexuales”. Las investigaciones en contra de Lavoignet, que fungía como director del secretario en el INE, se estaban realizando a partir de la acumulación de testimonios desde inicios de este año. Lo cierto es que tanto él como su secretario personal han sido sancionados.

En el caso de Garza Talavera, el haber acosado a una trabajadora solamente se castigó con una suspensión de diez días sin goce de sueldo. Es decir, un caso comprobado de complicidad para que su jefe Lavoignet pudiera abusar de las empleadas no fue sancionado con el despido inmediato de Talavera y solamente se realizó una suspensión mínima. Con esto, Jorge Garza habrá de regresar a trabajar a un entorno laboral en donde se ha comprobado participó en los abusos dentro del instituto electoral, poniendo en riesgo a más trabajadoras.

El INE ha declarado públicamente que “la investigación y el procedimiento se realizan de forma imparcial y con perspectiva de género”, lo que desembocó en el despido de Lavoignet. Pero no hay avances dentro del instituto electoral para proceder legalmente en contra de un hombre que abusó físicamente de al menos dos trabajadoras. Las víctimas relatan que incluso el INE no brindó la ayuda legal necesaria después de las denuncias.

En el caso de una de las víctimas, al no cooperar en el intercambio de favores sexuales que solicitaba Lavoignet, fue despedida en octubre del 2017. Esto deja ver el grave problema de acoso sexual dentro de instituciones mexicanas, pero sobretodo en el INE, un órgano que ha silenciado los escándalos y que reacciona tarde con el despido de Jorge Lavoignet.