Jiménez Espriú quiere eliminar el hangar presidencial | BREAKING

Jiménez Espriú quiere eliminar el hangar presidencial

- Por

El polémico Boeing 787 Dreamliner, propiedad del gobierno federal que compró el ex presidente Felipe Calderón y estrenó Enrique Peña Nieto, es la manzana de la discordia para la nueva administración, pues Javier Jiménez Espriú quiere eliminar el hangar presidencial.

Al finalizar su participación en el Foro Nacional de Infraestructura del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), Jiménez Espriú, virtual titular de la Secretaría de Comunicación y Transportes (SCT), aseguró que al vender el avión derrumbarán el hangar presidencial.

El futuro funcionario de la SCT declaró que en caso de encontrar comprador para la flotilla de aviones de Presidencia, incluido el polémico Boing que recibe por nombre José María Morelos y Pavón, «no habría necesidad de ese hangar«.

Derrumbar el  hangar

«A lo mejor quitamos el hangar presidencial, que ese ya no lo vamos usar. Si ya no va a haber avión, ¿para qué lo queremos?«, declaró Javier Jiménez Espriú cuestionado por la prensa.

El ingeniero precisó que al venderse las aeronaves, ese lugar quedaría libre en Aeropuerto Internacional Benito Juárez, por lo que podría ocuparse para ampliar las plataformas del ascenso y descenso de pasajeros de aviones, ante su saturación.

Sin embargo, la posibilidad de vender el avión se encuentra congelada, debido a finales del pasado septiembre,  luego de la participación del presidente Peña Nieto en la sesión 73 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el avión registró una falla.

Vale mencionar que esa fue la segunda ocasión en que el avión presidencial presentó una falla similar en meses continuos, por lo que se determinó por parte del Estado Mayor Presidencial que la aeronave no vuele hasta que se le haga una revisión mayor.

El dilema del polémico avión

La historia del polémico avión comenzó en 2012, cuando el ex presidente Felipe Calderón planeó su compra y solicitó apoyo del Banco Nacional de Obras y Servicios (Banobras), siendo que en noviembre de aquel año concretó su compra.

De acuerdo con #Verificado2018, el costo total del avión incluyendo ingeniería, instalación de sistemas, adecuaciones de estructura, equipamiento de cabina, certificaciones y un paquete de refacciones fue de 218.7 millones de dólares.

Para efectuar el pago, la administración en turno firmó un contrato de arrendamiento financiero entre Banobras y el Gobierno Federal por 15 años. Al finalizar ese periodo, la aeronave formará parte de los activos de la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena).

Seis años después, con el cambio de administración el plan de austeridad de Andrés Manuel implica licitar el avión presidencial y la flota de aviones, para que los recursos puedan ser reasignados en otros sectores que necesiten más atención.

En este sentido, Jiménez Espriu  fue cuestionado por la prensa sobre qué pasará con el hangar de la Secretaría de Marina (Semar); sin embargo, éste se declinó hablar sobre el tema.

Rentar o vender el avión presidencial

Asimismo, es necesario precisar que en agosto pasado, el empresario Gustavo Jimenez-Pons, dueño y presidente de GBS Air Enterprises In, hizo una oferta de mil 900 millones de pesos para comprar el Boeing 787 Dreamliner.

Aunque de acuerdo con estimaciones del empresario, lo más conveniente para el gobierno federal sería arrendarlo durante los próximos seis años, pues la hora de vuelo podría costar entre 23 a 25 mil dólares, monto aproximado al medio millón de pesos.

Cuestionado sobre la consulta del futuro del Nuevo Aeropuerto, Jiménez indicó que será la ciudadanía a través de este ejercicio quien resuelva de la mejor manera. «La gente tiene que confiar en que estamos proponiendo cuestiones viables, porque sí es una responsabilidad de nosotros«, añadió.

Con información de La Política Online y Animal Político.