Legalizar la amapola sí puede ser una solución a la violencia: Sedena

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Parecería inaudita una declaración así de la boca de Cienfuegos Zepeda, el militar más cercano al presidente Peña. Pero a punto de que termine el sexenio priista se han dado las condiciones para que un hombre tan relacionado con el mexiquense acepte que la posible legalización nacional de la amapola sería un factor clave para detener la violencia en zonas rojas del país. Para el líder de la defensa nacional, las balas no han solucionado las cosas.

Después de que Felipe Calderón sacudiera al país con su fallida guerra contra el narcotráfico, ya se analizan nuevas estrategias para buscar la paz a través de algo más que el ejército y las armas largas. Desde que se inició la guerra en 2012, México ha visto morir a más de un cuarto de millón de personas, además de una fallida intención por aminorar el poder de los cárteles del narcotráfico. Por eso Morena busca otra salida, una que se haría por la vía legal.

Desde el partido guinda, próximo a gobernar el país, se busca la inmediata legalización de las drogas en México. Con esto, quieren debilitar a los cárteles en donde más les puede doler: sus ingresos. La iniciativa que prepara Sánchez Cordero, próxima secretaria de Gobernación, es la de permitir el consumo de cannabis medicinal en todo el país y la legalización de la amapola. El resultado sería la siembra legal de amapola para hacer goma de opio que compraría el gobierno y empresas farmaceúticas.

Y es que de momento México es uno de los países que más fabrica goma de opio para hacer las drogas más letales del continente. Desde heroína, cocaína y derivados, los agricultores más pobres cosechan la amapola y solamente pueden venderla a los narcotraficantes. Las intenciones del nuevo gobierno es la de legalizar para generar una industria de fármacos derivados del opio como la morfina, fentanilo, entre otros.

Aquí lo único que se debe de tratar es la seguridad de los campesinos que ya no van a vender a los delincuentes, sino al gobierno, para hacer la morfina que se usa para atender el dolor en los pacientes”, comentó Cienfuegos, lanzado una crítica fuerte a seis años de guerra que extendió Peña Nieto y él mismo, para intentar debilitar al crimen organizado. Con esto, también dejó en claro que la legalización de la amapola a nivel nacional es inminente.

Pero el tema de la legalización de la amapola no es nuevo. Ya se habían propuesto desde un inicio por los propios campesinos productores de la planta, principalmente de Guerrero. La unión de estos aseguraba que las condiciones de inseguridad y pobreza en la que viven los obligaba a sembrar la planta para entregarla por completo a los criminales. En países como Israel o España, los campos de amapola son vigilados por el ejército y toda la cosecha se vende a la industria farmacéutica, vía el estado. Con esto, la condición de los campesinos europeos es completamente distinta a la de los mexicanos.

A diario pueden leerse noticias de personas asesinadas en negocios relacionados con la producción y venta de drogas derivadas del opio. Para este año, se produce droga como la metanfetamina al mismo ritmo que se asesina a las personas involucradas en el proceso y también a inocentes que nada han tenido que ver. Para el continente, la droga mexicana es clave para surtir mercados negros. Tan solo en Estados Unidos, se incautaron más de 26 mil kilogramos de metanfetaminas provenientes de México en el 2016.

Con las declaraciones del líder de la Sedena, parece ser que se viene una nueva etapa del combate a la droga en el país. Lo cierto es que López Obrador ya aseguró que no se retirará al ejército de las calles durante los próximos tres años. Pero la misión a largo plazo, asegura, es la de golpear al crimen organizado desde el aspecto financiero.