AMLO busca a 50 mil jóvenes para que sean soldados y policías

- Por

La cuarta transformación que promete López Obrador está a pocas semanas de iniciar. Se acerca el primero de diciembre, en donde el tabasqueño habrá de tomar el poder del ejecutivo, y queda poco tiempo para diseñar los programas de seguridad que habrán de evitar la violencia durante el sexenio de izquierda. Para que la seguridad se garantice, Obrador quiere reclutar a 50 mil jóvenes mexicanos.

La intención es crear toda una nueva generación de militares, policías federales y marinos nacionales que se forjen desde cero en el nuevo gobierno de izquierda. Todo esto después de que se han comprobado casos de violación a los derechos humanos y tortura por parte de algunos marinos, policías y militares mexicanos. Obrador mencionó todo esto en el Estado de México, un territorio completamente azotado por la delincuencia y la corrupción.

El objetivo principal sería el de “serenar al país”, comentó el tabasqueño, asegurando que su equipo ya pretende fomentar todo un programa que habrá de costear estas 50 mil contrataciones, además de su capacitación y un fuerte programa de entrenamiento para evitar que sean corruptibles. Para expertos en materia económica, la intención de Obrador viene bien, después de una escasez de elementos en el actual gobierno, pero hay algo detrás.

Generar 50 mil empleos de golpe, con prestaciones y salarios fijos podría ser altamente costoso, advierten. El tabasqueño se ha amparado últimamente en el hecho de que sus recortes derivados de la austeridad republicana son suficientes para generar programas sociales como becas a jóvenes sin trabajo, un plan de reforestación nacional, doblar las pensiones a ancianos y estos reclutamientos masivos.

Lo cierto es que esta intención de elevar el número de elementos de seguridad le viene bien a la Sedena y a la Policía Federal. Durante los últimos años, no ha habido una creación de plazas ideal para generar condiciones de seguridad. En México hay cerca de 43 mil policías que no bastan para garantizar paz y seguridad en un país con 123 millones de personas y que enfrenta una guerra armado contra el crimen organizado. Faltan, al menos, otros 43 mil policías.

Para la mitad de su sexenio, Obrador ha prometido pacificar al país después de doce años de guerra constante. Su intención es la de atacar a los grupos criminales desde otra área: la financiera. Para evitar la muerte de civiles, policías, marinos y militares, el gobierno de Morena pretende legalizar totalmente la marihuana y la amapola medicinal. Todo esto con la intención de atacar los presupuestos del narcotráfico mexicano sin recurrir a la acción armada que se ha cobrado la vida de más de 250 mil personas.

Pero el reclutamiento masivo no debe dejar de lado las condiciones laborales de los actuales soldados y policías. Una constante en los cuarteles y las estaciones policiacas es el requerimiento de mejores sueldos, un alto a la corrupción interna y una estrategia de seguridad que no exponga a los uniformados en México a la violencia letal de los grupos criminales. Las prestaciones y los salarios dignos deberán aplicar a los 50 mil nuevos jóvenes y también a los elementos que se encuentran en activo.