Huachicoleros: el nuevo negocio multimillonario de los criminales

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La extracción ilegal de gasolina es sumamente peligrosa. Un pequeño error en la perforación de los tubos de Pemex podría generar una explosión que ponga en riesgo a comunidades enteras y que, claramente, terminaría con la vida de los ladrones de combustible mexicano. En el país gobernado por Enrique Peña Nieto esta práctica es conocida como huachicoleo y y está destruyendo la economía del país.

Tan solo en 2018 se han reportado pérdidas por miles de millones de pesos por el hurto de gasolina de los ductos de Petróleos Mexicanos. Para poder saquearlos, los delincuentes se han aliado con trabajadores de la empresa que saben dónde y cómo perforar los ductos para generar la ordeña masiva. Esto ha convertido al huachicoleo en una de las actividades criminales más exitosas de los últimos años. Claramente, en donde hay robos masivos de gasolina también hay pobreza, violencia, complicidad con las autoridades y ganancias millonarias para el mercado negro.

¿Cuánto dinero ha perdido Pemex con el huachicoleo?

Este 2018 está por terminar y ya está catalogado como uno de los años con más robo de ductos petroleros. La PGR ha informado casi semanalmente del hallazgo de ventas clandestinas de gasolina robada. Si un litro de gasolina en México puede llegar a costar unos 20 pesos, los huachicoleros aprovechan la crisis de energéticos en el país y la vende a precios mucho más bajos, desde 12 hasta 16 pesos por litro. En Tamaulipas esta semana  se decomisaron 104 mil litros de gasolina robada, con un valor estimado de 1.9 millones de pesos.

Estas extracciones de gasolina han convertido en millonarios a las grupos criminales que se han impuesto en municipios de estados como Veracruz, Hidalgo, Guanajuato, Estado de México, Tamaulipas y Puebla, principalmente, en la zona conocida como el triángulo rojo. Para los inspectores de Pemex e incluso policías estatales y federales, ingresar a estas zonas es arriesgar automáticamente sus vidas.

Pero vayamos a las cifras, en tan solo tres meses la policía mexicana ha decomisado casi un millón de litros de gasolina, tan solo en el estado de Hidalgo. Esta cantidad se ha retenido de más de 900 vehículos, en donde se han detenido apenas a 243 personas en la zona. Los operativos son cada vez más delicados, ya que los huachicoleros se han estado blindado con armas de uso exclusivo del ejército y enfrentarlos es tan peligroso como lidiar de frente contra los grupos más peligrosos del narcotráfico mexicano.

El decomiso de un millón de litros de gasolina en Hidalgo es uno de los golpes más duros que se han generado en contra de los huachicoleros. Las ganancias de este robo podrían haber generado fácilmente unos 19 millones de pesos. Estos decomisos masivos se han repetido en varios puntos claves del mapa nacional. En el Estado de México, durante este año, se han retenido más de 848,450 litros de combustible robado. El operativo realizado en uno de los estados más peligrosos del país resultó apenas en el arresto de 663 personas, de las cuales solamente 82 fueron enviadas a prisión preventiva.  

Penas mínimas para huachicoleros

Una de las grandes críticas al gobierno mexicano es su poca capacidad para lidiar con el problema del huachicoleo. Durante el último sexenio se elevó el robo de combustibles en niveles impresionantes, sin que las estrategias de seguridad hayan logrado disminuir la intención de robo. Expertos aseguran que se sigue robando gasolina de los ductos de Pemex, las famosas ordeñas, gracias a que la ley mexicana no condena con gravedad este delito. Los datos son preocupantes. Tan solo en Guanajuato, de cada 100 ladrones de combustibles detenidos, solamente 3 de ellos logran una sentencia en prisión.

Los números de huachicoleros libres siguen alarmando a la sociedad. Debido a falta de pruebas, carpetas de investigación mal estructuradas, sobornos y hasta amenazas, el 44% de los ladrones de gasolina detenidos son puestos en libertad. Esto ha generado que robar combustible sea un delito al que muchas personas están dispuestas a ingresar, ya que el gobierno de Enrique Peña ha insistido en enfocar penas más severas en contra de personas ligadas al narcotráfico o secuestradores.

Para el próximo gobierno, López Obrador ha ofrecido incrementar el robo de combustibles a uno de los delitos más graves que se pueden cometer en México. Con esto, se pretende golpear a los huachicoleros que han logrado evitar la cárcel en varias ocasiones gracias a una débil estrategia para mantenerlos en prisión. Esta permisividad ha generado que se roben ductos de Pemex incluso con la protección de policías municipales y la colaboración de personal de la petrolera mexicana.

Robos en todo México

En Veracruz, uno de los estados más azotados por el crimen, también se ha impuesto un reinado de terror huachicolero. Entre asesinatos, robos, balaceras y sometimiento de comunidades enteras, la PGR ha enfocado buena parte de su músculo policiaco. Esto ha derivado en decomisos de 60 mil litros de gasolina en tan solo un mes y medio, recuperando también decenas de camiones y vehículos de carga en donde se trasladaba la gasolina robada. En estados como Veracruz, el robo de combustible ha derivado también en otras actividades ilegales como el traslado de bebidas alcohólicas ilegales, carnes, materiales y muchos otros, todo como parte de una red carretera amparada por policías locales.

En Jalisco, el estado de donde ha surgido el cártel del narcotráfico más poderoso de la actualidad, el huachicoleo también es una constante. Ahí se han encontrado vehículos de transporte cargados de lleno con gasolina robada. Hace unos días, investigaciones basadas en reportes de Pemex lograron ubicar un camión con 26 mil litros de gasolina listos para vender en el mercado negro. En el decomiso no fue detenida ni una sola persona.

La incapacidad de la Reforma Energética

Recordemos que el robo de combustible generó un boom durante el último sexenio derivado de los incrementos drásticos al precio de la gasolina. El presidente Enrique Peña recibió un país con una gravísima crisis de violencia y con severos gasolinazos que ya estaban impactando en la economía de los mexicanos. Prometiendo bajar el precio de los energéticos, el mexiquense impuso sus reformas estructurales, en donde se prometió que el apartado energético habría de asegurar gasolinas más baratas en pocos años.

Resultado de pésimas administraciones y de una venta parcial de Pemex a privados, la gasolina mexicana pasó de 12 pesos el litro en 2012 hasta los 20 pesos por la misma cantidad en 2018. Este ha sido uno de los temas más criticados del gobierno peñista, ya que su promesa de bajar el precio de la gasolina no solamente no se cumplió sino que México ahora es uno de los países con reservas petroleras que venden la gasolina a precios bastante elevados. Derivados de estas malas decisiones, Pemex ha tenido que salir a declarar públicamente que les están robando no solamente por tierra, también hay datos de robos masivos en barcos. Al menos 90 embarcaciones succionan combustible mexicano en las plataformas marítimas de Pemex. 

Decomisos en todo el país

En agosto se encontraron 21 mil litros de gasolina robada en Lagos de Moreno, municipio jalisciense, todo esto en un solo remolque. En el Estado de México se decomisaron 2,789 litros de huachicol repartidos en dos camionetas. Los robos son tan masivos que en un solo auto han sido encontrados mil litros de gasolina robada, como los hallazgos reportados por la PGR en Tarímbaro, Michoacán. En este mismo estado gobernado por el PRD, se reportaron decomisos por más de 10 mil litros, ahora en la localidad de Maravatío.

La gasolina generalmente es almacenada en bidones de plástico que se transportan sin seguridad especial en distintos poblados y carreteras del país. Esto ha generado accidentes, explosiones, incendios y muertes derivadas del derrame de gasolina robada por los huachicoleros. En Tres Valles, Veracruz, se encontraron más de 400 litros de huachicol transportado de esta manera. La mayoría de hallazgos por parte de la policía se deben a derramos que generar un fuerte olor a gasolina, por lo que cada ubicación de vehículos cargados de huachicol se convierte en una operación riesgosa para evitar explosiones o incendios.

Un país de ductos succionados

Para este 2018, Pemex ha mantenido un mapa actualizado de todas las tomas clandestinas que ha encontrado en todo el país. Los datos son alarmantes y dejan ver ciertas zonas mucho más cómplices del robo de gasolinas que otras. Puebla es hasta el momento el estado rey en materia de huachicoleo, con 1,318 tomas ilegales localizadas. Después, Hidalgo y Guanajuato reportan el mayor número de tomas clandestinas, con 1,055 y 1,016 ductos saqueados, respectivamente. A este proceso se le conoce popularmente como ordeña, y para realizarlo es necesario conocer la ubicación precisa del ducto subterráneo y la capacidad técnica de los trabajadores de Pemex para poder perforarlos de manera eficaz.

Prácticamente todos los estados del país están participando en el robo de combustible. Hay presencia huachicolera en 25 estados. Son tan solo 7 los lugares en donde Pemex no ha encontrado, por el momento, saqueos o succiones a sus ductos: Nayarit, Baja California Sur, Campeche, Colima, Quintana Roo, Guerrero y Zacatecas. Pero esto no asegura una pacificación de los territorios. Recordemos la grave crisis de inseguridad que atraviesa Guerrero, con su alta producción de droga y siembra de amapola, y Quintana Roo, un estado turístico dominado por gobierno corruptos y cárteles del narcotráfico peleando constantemente entre sí.

En total, Pemex tiene registradas 8,742 tomas clandestinas en todo el país. Con esto, se han generado reportes precisos de la actividad criminal a sus ductos, pero con una estrategia de seguridad bastante precaria para detener el inminente avance de las mafias huachicoleras que nacen cada día. Lo cierto es que en estados como Puebla se han descubierto nexos de empresarios y políticos con líderes huachicoleros. Cuando este tipo de actividades ilícitas llegan hasta los gobiernos estatales, es bastante difícil detenerlas.

Por el momento, México ya figura a nivel internacional como uno de los países en donde más se roba combustible nacional. Aunado a la violencia derivada de la guerra contra el narcotráfico, los feminicidios, la corrupción y la inseguridad general, México parece ser el país que más rápido ha tolerado la creación y expansión de delincuencia organizada. Con 2017 como el año más violento en la historia reciente del país, parece ser que este 2018 terminará con cifras similares o posiblemente mayores. En el tema del huachicoleo, los datos son claros: se sigue robando gasolina y parece que seis años de gobierno peñista no hicieron más que elevar el hurto a Pemex.

Mira todos los reportes de la PGR relacionados con el robo de combustibles en este enlace.