Las fiestas patrias mexicanas se celebran con productos chinos

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Hay una celebración que empuja al mexicano a hacerse con la mayor cantidad de productos y colores de sus símbolos patrios. En septiembre, el país del mole y el muralismo celebra su grito de independencia de la corona española y lo que parece ser la gran fiesta del orgullo nacional se llena de productos económicos tricolores que en su mayoría son elaborados en China.

El nivel de consumo durante las fiestas patrias mexicanas generan ganancias de más de 17 mil millones de pesos para distintos sectores turísticos, comerciales y sobretodo al de productos decorativos. Por eso es común ver desde agosto las calles del país con banderas de México, sombreros, bigotes enormes postizos, niños con la cara pintada, productos con cubiertas especiales, entre otras maneras de relacionar al mexicano con sus símbolos nacionales.

Según datos de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco), el nivel de productos ligados a la piratería y la fayuca asiática es enorme en distintas épocas del año, pero aumenta en las fiestas patrias. En áreas como ropa alusiva a los festejos y textiles como banderas o escudos, la presencia de productos elaborados en masa en el extranjero es considerable. Por eso es que se informó que los mexicanos seguramente celebrarán el grito con parafernalia directa de la producción masiva asiática.

Recordemos que durante el 15 y 16 de septiembre, el sector turístico alcanza ganancias jugosas, comparada con otros meses cargados de fechas nacionalistas. Con esto, septiembre se posiciona como uno de los grandes eventos para consumir comidas, bebidas y saturar el sector hotelero y de servicios. Comprobarlo es sencillo: basta con buscar una habitación de hotel, una reservación en algún restaurante familiar o algún vuelo al país justo en esos días. La gran mayoría de opciones estarán saturadas.

Otros festejos como Día de muertos, Navidad, Año Nuevo, Día de la madre, Día del Niño o las vacaciones de verano generan cifras similares en la derrama económica. Pero siempre se ha considerado a las fiestas patrias como el gran evento para que la industria nacional eleve sus ventas de cara al cierre del año. La costumbre mexicana del día del grito involucra varias actividades. Se empieza por comer con la familia, salir a festejar con los amigos y probablemente algún paseo en conjunto al día siguiente durante los desfiles patrios.

Recordemos la importancia del uso de banderas nacionales cuando en 2010, durante la presidencia de Felipe Calderón, se envío a cada hogar mexicano un libro y una pequeña bandera de México para celebrar el centenario del grito de independencia. Además, se dice que no hay evento deportivo en el mundo, por muy lejano a nuestro país, en donde no se ize una bandera mexicana con algún compatriota orgulloso. Con esta necesidad de hondear nuestro nacionalismo, el mercado asiático ha generado la producción de telares tricolores para surtir la demanda. 

Con esta agenda tan ajetreada, el sector turístico nacional informa sobre la cantidad de dinero que se habrá de invertir por parte de las familias mexicanas en festejos que se unen al pago de la quincena. Por eso es común saber de personas que para el 17 de septiembre agotaron la solidez financiera por el exceso de derroche durante los festejos nacionales.

Mucha de esta inversión hormiga irá a parar a vendedores que desde meses antes de septiembre ya están ofreciendo productos alusivos al nacionalismo mexicano, pero que sin duda no fueron hechos en la nación azteca, más bien son producto de una acertada estrategia de producción masiva realizada desde China. Al agitar nuestras banderas esta noche del 15 de septiembre, ¿estaremos presumiendo un producto asiático para sentirnos más orgullosos de nuestro país?


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