Las alumnas de preparatoria de la CDMX sufren acoso sexual, corrupción y machismo

- Por

Una investigación del portal mexico.com recogió testimonios de alumnas y alumnos de las preparatorias de la Ciudad de México y del Estado de México. El acoso sexual y la corrupción son dos temas a los que los jóvenes de entre 15 y 18 años tienen que enfrentarse. La cifra de acoso sexual en México es terrible, al menos 20 por ciento de las mexicanas que estudiaban la prepa sufrieron acoso sexual según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares. Según otro estudio, Las personas y la corrupción: América Latina y el Caribe, México ocupa el primer lugar en pago de sobornos o favores a docentes y funcionarios escolares.

Testimonios recopilados por mexico.com muestran que el acoso sexual está normalizado en las preparatorias. El hostigamiento sexual es un delito y está penado según el artículo 259 BIS del Código Penal. Es responsabilidad de la escuela actuar si se presenta este comportamiento en alguno de sus planteles, sin embargo, uno de los obstáculos es la cultura machista que normaliza estas situaciones. Es por esto que las alumnas tienen miedo a ser juzgadas o a que no les crean sus padres o las autoridades.

Información de Transparencia muestra que 44 por ciento de las denuncias dentro de los 20 planteles del Colegio de Bachilleres corresponden a este delito. La UNAM ni siquiera quiso dar las cifras en sus planteles de nivel medio superior, ya que considera que la información es de carácter confidencial. Sin embargo, el problema de acoso sexual en esta institución es grave, ya que se protege a los agresores y no a las víctimas. Incluso hay testimonios de alumnas en escuelas de educación privada que sufren la misma situación.

Autoridades no escuchan las quejas

En el colegio de Bachilleres de Huayamilpas, varias alumnas han denunciado al profesor de Ciencias Sociales que les ha pedido «botellas y besos» a cambio de pasarlas de año. «Yo he sabido de varias amigas que han ido a quejarse con el director de acoso y él siempre dice que no hay pruebas, que si ella no lleva pruebas él no puede hacer nada. Supongo que sería grabarlo para tener una prueba. Por más de que siempre sean las quejas del mismo profesor, dicen que no hay pruebas», confesó una alumna a mexico.com.

Otras alumnas narraron acosos de parte de sus profesores de Educación Física, Química, Biología e incluso de los prefectos de la institución. Claudia Avilés Fernández, profesora de esta escuela, dijo que: «Se sabe mucho de los casos de acoso por parte de profesores. Eso lo cuentan los alumnos, los escuchas en el salón. Por ejemplo, ellos saben perfecto quiénes acosan y pues lo platican en el salón. Nosotros mismos los identificamos, pero la verdad nunca pasa nada».

Otro de los problemas de las víctimas es que no creen que se vaya a obtener un resultado con la denuncia «por el tema del maltrato de parte de los agentes ministeriales, que a veces es revictimizante, y también por el miedo a no ser creídos; y una vez superada la etapa de denuncia, y si alguien aguanta la violencia ministerial, tienes un tema de prueba», contó Luis Alberto Muñoz, coordinador de litigio de Equis, Justicia para las mujeres. Es difícil comprobar hostigamiento sexual ya que esto no deja huella física, aunque sí psicológica, pero es más difícil de probar. En caso de que se compruebe el crimen, la sanción es de 800 días de multa, aproximadamente 70 mil 688 pesos.

Maestros machistas

Testimonios de la Unitec de Atizapán también muestran que el acoso está normalizado en los planteles privados. Se habla de maestros que piden nudes, audios o videos a sus alumnas para pasarlas de nivel. También les piden su número de celular para mantener contacto más allá de las clases y las invitan a salir. En otras instituciones, no solo es el acoso sexual, sino el machismo con el que los profesores se expresan que generan discriminación de los compañeros hacia las alumnas por ser mujeres.

Las alumnas son las más vulnerables a estos entornos en donde se permite que haya comentarios machistas y acoso sexual. El hostigamiento provoca afectaciones que pueden dañar su integridad física y dignidad. Si no se detienen, estos comportamientos pueden comenzar a escalar y llegar incluso a la violación.

Otro problema más es que las adolescentes siempre deben ir acompañadas de sus padres para denunciar, esto les provoca miedo o pena de ser juzgadas por ellos. Las consecuencias de este acoso pueden ser desde bajo rendimiento académico hasta problemas de sueño y dificultades para relacionarse.

Lee la investigación completa en mexico.com.


Etiquetas: