El PRD promovió una descarada compra de votos para ganar en Coyoacán

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Han pasado meses después de la elección y el perredismo capitalino sigue preguntándose qué hicieron mal para perder el control de la Ciudad de México. Pasaron de tener el control de las delegaciones y la jefatura de gobierno a ver cómo Morena se alzaba con la mayoría de los puestos que controlaron por años. Una delegación que no se permiten perder es Coyoacán, en donde ganó un futbolista llamado Manuel Negrete.

Para lograrlo, el perredismo de la capital mexicana se centró en la compra de votos en la delegación de Coyoacán, en donde el clima de pobreza azota a muchos de sus habitantes. Para asegurar la victoria del futbolista ante la popularidad de María Rojo, candidata morenista, las brigadas perredistas en la localidad impulsaron al menos cuatro programas sociales en donde se repartían despensas, tinacos, tablets, entre otros estímulos. Todo esto con la intención de coaccionar el voto de las personas de Coyoacán.

Para el tribunal electoral, la compra de votos fue tan clara que no había otra forma de sancionar la actitud del PRD en esta delegación más que cancelando el triunfo de Manuel Negrete. La noticia fue un gancho al hígado para el partido del sol azteca que celebra en Coyoacán un pequeño predominio político después de haber perdido delegaciones claves y el gobierno de la Ciudad de México. Ante la decisión del tribunal, el perredismo capitalino enfureció y acusó a López Obrador y Claudia Sheinbaum de haber orquestado la anulación.

Incluso Manuel Negrete, un hombre que no acostumbra sumarse al escándalo político, aseguró que Morena está detrás de esta decisión por echar abajo su victoria electoral debido a la acumulación de evidencia para comprar votos. Pero no solo eso, el tribunal electoral dejó en claro que el PRD operó una estrategia de violencia de género, intimidaciones y agresiones en contra de la candidata morenista, María Rojo. Con esto, queda clara la primer sanción por violencia de género en una contienda electoral.

Para intentar parar las intenciones del perredismo por comprar votos, el instituto electoral capitalino tuvo que pausar dos programas sociales en Coyoacán. En estos programas se pretendía entregas las famosas tarjetas de beneficios y miles de tablets durante las campañas para jefes delegacionales y también para estimular el voto a favor de Alejandra Barrales, la mujer que debía mantener el poder del PRD en la capital, después de la desastrosa actuación de Miguel Ángel Mancera.

La forma en la que el PRD comprometía los votos de las personas de Coyoacán era a través de la promesa de apoyos a cambio de la credencial para votar. Según testimonios recabados por Animal Político, toda promesa de apoyo social requería la entrega de la credencial electoral de las personas engañadas. Y es que la mayoría afirma que siguen esperando los apoyos prometidos por el perredismo capitalino, desde despensas, dinero en efectivo, tinacos, tablets, entre otros, los acuerdos no se han cumplido.

El PRD sabía lo que estaba haciendo. Durante el último año, uno antes de las elecciones, el presupuesto para programas sociales era de poco más de 360 millones de pesos. Pero al entrar el proceso electoral en marcha, el perredismo decidió incrementar los fondos destinados a programas sociales en un 70%, es decir, casi 610 millones de pesos. Todo esto fue utilizado para seducir el voto de las personas más pobres en Coyoacán. Muchas de ellas tuvieron un solo apoyo a favor: les pintaron su casa de amarillo.

Con información de Animal Político.