Pilotos personales de Yunes Linares, involucrados en narcotráfico

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El pasado 12 de junio se dio a conocer la noticia de que una aeronave mexicana, que cumplía con las características de aquellas que utilizan para el tráfico de drogas, se había desplomado en Venezuela, en la finca “Mis Amores”, del municipio de Barat, al oeste de Zulia; una región colindante con Colombia.

De acuerdo al diario, El Universal, que tuvo la primicia, dos pilotos fueron arrestados en el lugar y acusados por participar en el tráfico de drogas; de hecho, fueron las brigadas antidrogas y la Policía especializada de Venezuela los encargados de llegar hasta la zona del desplome, y de arrestar a los dos pilotos que huían del lugar.

De acuerdo a Néstor Reverol, ministro venezolano de Justicia, algunas pistas y otros rastros encontrados en la aeronave confirman que “fue utilizada para el narcotráfico, y al caer quedó oculta en unos matorrales de una pista no autorizada; iba a ser abastecida con combustible para dirigirse hacia la frontera de Colombia, donde recibiría una cantidad no determinada de drogas”.

La nota subraya que la aeronave poseía una matrícula norteamericana N3695W, y que, al arribo de las autoridades, dos pilotos cuya identidad era desconocida, fueron arrestados. A ellos se les incautaron teléfonos satelitales, GPS’s y 540 dólares americanos y 10,000 pesos mexicanos, además de otros objetos.

El día de ayer, no obstante, el periodista Ricardo Ravelo dio a conocer para el medio Sin Embargo, que esos dos pilotos detenidos pertenecen a la nómina del gobierno de Veracruz, pues trabajan como los pilotos personales del su todavía gobernador, Miguel Ángel Yunes Linares.

Los nombres de los sujetos serían Andrés Vargas y Héctor Jabes Rincón, y estarían relacionados también con el cártel de Sinaloa. Ravelo escribe: “según las pesquisas de las autoridades venezolanas, Vargas y Jabes Rincón están relacionados con el cártel de Sinaloa, cuya presencia en Venezuela y Colombia ha crecido exponencialmente: hoy controlan gran parte del movimiento de drogas entre México y Estados Unidos”.

La identificación de ambos sujetos se habría podido realizar gracias a sus pasaportes, y a los objetos que se les incautaron durante el arresto, que se logró cuando los dos pilotos intentaban cruzar una pista de aterrizaje no autorizada: “activó el Sistema Interconectado Tierra-Aire que se practica en casos de aeronaves sospechosas”, dijo el general Riverol.

Ravelo también da a conocer otro detalle interesante: las placas de aeronave siniestrada, una Beechcraft King Air 90, fueron modificadas para despistar a las autoridades respecto a la verdadera procedencia de la nave. Hasta donde se sabe, la aeronave pertenece a la empresa Jetnet LLC Trustee.

Pero la historia no termina ahí: según escribe Ravelo, Andrés Vargas había estado trabajando con Yunes Linares y otros dos pilotos, que están desaparecidos, copilotando una nave muy similar a la siniestrada (una King Air 90 propiedad del empresario Rodrigo Campos, concesionario de Comex en Veracruz, y amigo de Yunes), durante su precampaña, su campaña, y los primeros 45 días de su mandato, a mediados de 2016.

Esos dos pilotos desaparecidos son Esdras Morales y José Luis Crisanto, que en 2016 eran los principales operadores de la aeronave de Yunes, y habrían estado dedicados a una tarea especial: rastrear en Costa Rica, Nicaragua y Guatemala, las propiedades que Javier Duarte, ex gobernador de Veracruz, habría amasado con recursos públicos.

Las pistas de la ubicación de las propiedades las habría estado soplando A Yunes, el otrora socio de Duarte y supuesto artífice de su esquema de desvíos, hoy Diputado Local, Vicente Benítez González. A cambio de esa información, Yunes lo habría perdonado.

Esdras Morales y José Luis Crisanto habrían cubierto todas esas rutas durante el primer cuatrimestre de 2016m en compañía de Andrés Vargas como copiloto, el señalado de pertenecer al cártel.

Según Ravelo, después de la fiesta por la victoria de Yunes, Morales y Crisanto quedaron devastados por alcohol y cocaína, y desatendieron un llamado de urgencia de Manuel Muñoz Ganem, operador financiero de Yunes. Le urgía llegar a la Ciudad de México, y como los pilotos estaban muy desvelados, no llegaron al llamado. Fueron despedidos después, y desde entonces nadie los ha visto.

¿Por qué el gobierno de Veracruz no reportó esas desapariciones? ¿Será posible que Yunes mantuviera a Vargas como su piloto, sin saber que pertenecía al cártel de Sinaloa? ¿Quién verifica los historiales de los pilotos?, son algunas de las preguntas que se plantea Ravelo, y cualquier aguzado lector. La respuesta a las mismas es hasta ahora desconocida.

Puedes leer la nota del Universal aquí, y el artículo de Ravelo acá.