Los sobornos de Odebrecht a México comenzaron desde el 2010

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La Policía Federal de Brasil interceptó una serie de correos electrónicos en los que Marcelo Odebrecht negoció una reunión privada con el presidente Enrique Peña Nieto, después de que la compañía brasileña había aportado 3.1 millones de pesos que presuntamente fueron empleados para la campaña presidencial del PRI del 2012.

De acuerdo con documentos de las autoridades brasileñas en el caso de la compañía Odebrecht, el presidente Peña Nieto es mencionado en distintos correos electrónicos, entre los que se encuentra los que intercambiaron el ex presidente de la constructora Marcelo Odebrecht, y Fernando Pimentel ex ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, durante el gobierno de Dilma Rousseff.

Incluyendo donde Benedito de Oliveira, allegado a Fernando Pimentel, pidió a Marcelo Odebrecht 20 millones de reales para facilitar la liberación de recursos públicos para dos proyectos de la constructora en 2012.

Sin embargo, la relación entre Peña Nieto y la empresa brasileña no se limita a los correos electrónicos, ya que una investigación realizada por el periodista Raúl Olmos, en su libro “Gigante de lodo, Odebrecht y su historia de corrupción en México” da cuenta de los acercamientos que mantuvo el mandatario mexicano y varios de sus colaboradores más cercanos con directivos de la constructora.

Según datos publicados por Raúl Olmos, desde abril del 2010, Enrique Peña Nieto, quien entonces desempeñaba el cargo de Gobernador del Estado de México, realizó distintos viajes a Brasil para entrevistarse con Marcelo Odebrecht, quien, según las autoridades brasileñas, ya había realizado un esquema de financiamiento de campañas políticas y compra de funcionarios en Latinoamérica y África.

Luego de las reuniones entre Marcelo Odebrecht y Peña Nieto, los priistas Beatriz Paredes Rangel y Enrique Jackson Ramírez también viajaron el 4 de agosto del 2011 a Brasil acompañados de Javier Duarte, ex gobernador de Veracruz y Luis Alberto de Meneses Weyll, ex directivo de la constructora en México.

Datos proporcionados por autoridades de justicia de Estados Unidos aseguran que ejecutivos de la constructora han confesado que los “sobornos” comenzaron a ser repartidos en México desde el 2010. La primera reunión entre Peña Nieto, ya como aspirante a la presidencia, y el CEO de la compañía brasileña se dio en octubre del 2011.

Pero dicha relación comenzó a ser más relevante en marzo del 2012, días previos al arranque de la campaña presidencial. Siendo Emilio Lozoya el entonces coordinador de vinculación internacional de la campaña, quien se reunió en tres ocasiones con Luis Alberto de Meneses Weyll, en la Ciudad de México.

Según documentos de las autoridades, durante dichas reuniones se negoció un pago de 4 millones de dólares que debían ser depositados en una cuenta en el banco Gonet & Cie, en Ginebra, Suiza.

Dinero que comenzó a ser depositado desde el 20 de abril del 2012: el primer pago fue por 250 mil dólares, el segundo por 495 mil y el tercero por otros 505 mil, es decir, en total fueron transferidos 3 millones 150 mil dólares, en plena campaña electoral.

Y una vez concluido dicho periodo, los directivos de Odebrecht realizaron tres nuevos depósitos por 951 mil dólares. Todas las transferencias fueron destinadas a una cuenta en el Neve Bank de Liechtenstein, dando como resultado una cifra equivalente a los 55 millones de pesos en todo el 2012.

Durante la campaña presidencial y al inicio del mandato de Peña Nieto, Emilio Lozoya fungió como uno de los principales enlaces entre Odebrecht y el equipo del nuevo presidente. Quien, iniciado el nuevo sexenio, se convirtió en el nuevo director general de Petróleos Mexicanos (PEMEX).

Con información de Proceso.