Gobernadores no se preocupan por la seguridad de lo periodistas

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El sexenio de Enrique Peña Nieto no solamente contó con el año más violento en la historia reciente de México, también reportó la mayor cacería de periodistas por ejercer su labor. Durante el último gobierno priista, han muerto decenas de trabajadores de la prensa y no hay estrategias de seguridad desde el gobierno que permitan a los comunicadores ejercer su trabajo bajo condiciones de seguridad.

Solamente en 2017, año mortífero, doce periodistas fueron violentamente asesinados por compartir información que afectaba negocios entre empresarios, actividades ilícitas del narcotráfico y tratos de corrupción de varios políticos mexicanos. La tendencia es que ejercer el periodismo en México es tan peligroso como hacerlo en zonas bélicas como Siria o Bagdad.

Para este 2018, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) asegura que no hay apoyos para garantizar la seguridad de estos trabajadores, ya que se acercó a la Conago, la comisión que reúne a los más de treinta gobernadores mexicanos, un reclamo para velar por la seguridad de los periodistas de este país y la respuesta no ha sido favorable. Por lo tanto, la CNDH alerta que para este año no se vislumbra un panorama favorable para el periodismo de investigación en México.
A pesar de las amenazas y consecuencias, en México se siguen generando trabajos periodísticos destacables.

El reclamo de la CNDH no está dirigido exclusivamente a los gobernadores del país. También es una llamada de atención al gobierno federal, que no ha mostrado interés alguno por mejorar las condiciones de seguridad del periodismo en México. Al contrario, se sabe que el gobierno de Enrique Peña espía a periodistas incómodos y que muchas de las investigaciones de estos han expuesto la corrupción y el tráfico de influencias del gabinete peñista.

Para Raúl González, líder de esta comisión en México, hay una total “falta de voluntad” para afrontar el problema. Y es que en 2016 se emitió la famosa Recomendación General 24, en donde se urgía a los gobernadores a atender la matanza de periodistas en el país. Todos aseguraron públicamente que se comprometían a velar por la seguridad de los periodistas. Sin embargo, los asesinatos han continuado.

González afirma que no solamente se ha ignorado el tema. Además, los asesinatos a periodistas en México generalmente no son investigados con la urgencia necesaria y muchos de los casos continúan abiertos, sin castigos a los responsables. Dos de los casos más polémicos a nivel nacional fueron los brutales asesinatos de Miroslava Breach y Javier Valdez, que solamente fueron atendidos por las autoridades gracias a la presión mediática.

Con más de 133 periodistas asesinados desde el año 2000, México ha logrado hacer de esta profesión un calvario para sus informantes. No solamente la violencia se ejerce a través de ataques a los comunicadores. El gobierno de Felipe Calderón y Enrique Peña generaron acuerdos económicos con centenas de diarios y noticieros para alterar sus líneas editoriales a cambio de miles de millones de pesos.

Para el gobierno que encabezará López Obrador en diciembre de este año, se espera que el tema sea resuelto, o al menos que se obligue a los gobernadores mexicanos a trabajar para velar por la seguridad de los periodistas. El tabasqueño ha declarado que durante su sexenio no se perseguirán a comunicadores, pero tampoco han mencionado algún plan certero para terminar con esta masacre a la libertad de expresión.