El PAN está preparado para ser la gran oposición frente al gobierno de AMLO

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Para los panistas no es una mejora significativa el hecho de que se vayan a recortar los salarios de los próximos diputados y senadores. En entrevista, uno de los hombres más cercano a Ricardo Anaya comentó que el plan de austeridad que promete Morena puede ser más bien un instrumento para “debilitar a los otros partidos e instituciones”, dijo el michoacano Marko Cortés.

Como uno de los personajes con más posibilidades de dirigir al panismo nacional después de la tremenda derrota electoral, Cortés cuestionó las propuestas de López Obrador, asegurando que si bien es conveniente el recortar bonos, salarios y privilegios de los próximos legisladores, lo ideal sería también que el gobierno federal que encabezará el tabasqueño reduzca al 50% sus gastos de operación.

El panismo no se ha podido reponer después de que Ricardo Anaya tuviera unos resultados electorales mucho más bajos de lo esperado. No solamente no estuvo a la par de Obrador en la elección presidencial, sino que su alianza con el perredismo lo llevó a registrar algunos de sus números más bajos en décadas. En la cámara de diputados y senadores, el panismo dejará de ser una de las fuerzas con más convocatoria a ser una oposición reducida. Cortés ya ha prometido organizar al partido desde adentro, en caso de ser elegido líder nacional de Acción Nacional.

Después de que López Obrador anunciara un plan de austeridad inmediato a su llegada al poder, la cúpula panista reaccionó sin muchos ánimos. En la actual legislatura, el PAN se ha acostumbrado a dietas, bonos, aguinaldos, grandes salarios, choferes, viajes, viáticos, entre otros; romper de tajo con estos privilegios parece no tener sentido para Marko Cortés, quien asegura que en los hechos, la austeridad sería algo así como una amenaza de Morena hacia ellos: algo así como “pórtate bien y te doy (presupuesto)”, dijo.

Como aún responsable de la bancada panista en la cámara de diputados, Cortés pretende continuar con un puesto privilegiado dentro de Acción Nacional. En caso de ganar la presidencia del partido conservador, Marko Cortés ya se vende como el hombre que hará posible la gran oposición ante el gobierno del tabasqueño y el enorme poder que cobró Morena durante la pasada elección. En el PAN saben que la única posibilidad de lograr esto es eliminando las divisiones internas del partido católico.

Como principales acciones, se espera que el panismo se posicione en contra de las intenciones de Morena por legalizar la marihuana y amapola, el legalizar el aborto a nivel nacional, permitir la eutanasia en todo México y el tema que más les incomoda por el momento: la ley de amnistía. Esta propuesta de Olga Sánchez, futura secretaria de gobernación, nunca ha levantado simpatías dentro del panismo. Para ellos prácticamente es un perdón absoluto a los criminales. Por eso mismo, Cortés llamó a los militantes a formar una oposición sólida para “defender las libertades”, ante la avanzada legislativa de la marea guinda.

La pelea por el poder dentro del PAN continúa vigente. Después del debilitamiento de Ricardo Anaya y sus hombres más cercanos, los calderonistas y otros panistas de renombre buscan hacerse con el control del partido conservador. Cercana la fecha de la elección, el llamado de unidad para una oposición sólida de Marko Cortés también funciona como propaganda para resaltar su nombre en la votación para elegir al próximo presidente del panismo nacional. Sobretodo para imponer su nombre ante Gil Zuarth, el otro panista favorito para dirigir al partido.  

Con información de El Economista.