Sedesol Veracruz reclutó “movilizadores del voto” para Meade, y no les pagó

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A trece días del final de las elecciones, en la delegación de Veracruz de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) se vive una pequeña tormenta: en abril pasado, se habilitó a medio centenar de brigadistas y funcionarios para que realizaran una doble función político electoral: buscar beneficiarios del programa 65 y más y reclutar a movilizadores del voto para sumarle votos al entonces candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), José Antonio Meade.

A esta doble tarea se le denominó con el nombre de “Operativo Omega”, y fue diseñada, coordinada y puesta en marcha por Ana Guadalupe Ingram Vallines, ex delegada federal de la dependencia, y Anabel Ponce Calderón, titular de Sedesol Veracruz.

“Además de buscar a posibles beneficiarios de 65 y más, nos pidieron buscar a 60 ‘movilizadores’ del voto para Pepe Meade; acordamos una bolsa de 60 mil pesos a dividir”, expone uno de los indicados, que pidió anonimato para no afectar su empleo en la institución. Sin embargo, detalla, los recursos de tal programa nunca llegaron, a pesar de que “algunos empleados del PRI nos aseguran que el recurso sí se liberó, no nos han pagado nada, nos vieron la cara de tontos”, comenta para el reportaje de Proceso.

El incumplimiento en la bolsa de 60,000 pesos acordada, fue el motivo que impulsó a los empleados de Sedesol Veracruz a denunciar su historia: “en el PRI de Ruiz Cortines el recurso bajó, pero nunca aterrizó para los movilizadores, ni para nosotros (brigadistas de Sedesol). Nosotros nos echamos a la gente de las colonias encima, y ahora de rateros no nos bajan. Nos tuvieron hasta el 30 de junio pidiendo que aguantáramos con el dinero, y nunca llegó”, reclama.

Habría sido a mediados de abril cuando el proyecto se puso en marcha, exactamente cuando Ana Guadalupe Ingram solicitó licencia de su cargo en Sedesol para contender por una diputación federal plurinominal (que ya ganó); el director administrativo y de recursos humanos de Sedesol se quedaron como encargados de coordinar el lanzamiento del Operativo Omega con Anabel Ponce.

Ellos habrían designado a los promotores del operativo, y ellos a su vez coordinaban a sus ‘movilizadores electorales’, clasificándolos por entidad, municipio, sección del padrón electoral, y a través de un folio y un control estadístico privado que los promotores entregaban a sus superiores.

El trabajo de los promotores y movilizadores del voto habría incluido sondeos pre electorales, encuestas de simulacro electoral y trabajo directo con los votantes. Uno de los sondeos realizados, incluyó las siguientes preguntas: “¿Está seguro que ya decidió por quién votar? ¿Podría cambiar de opinión?, ¿En este domicilio vive alguien más que apoye a Pepe Meade?, ¿Le gustaría participar en la red de [email protected] de Meade?”.

“Hicimos el trabajo, creamos grupos de WhatsApp para tener un control de los movilizadores… la verdad es que cumplimos a cabalidad, entregamos todo al PRI municipal y el dinero nunca llegó. Entendemos que en cada municipio así funcionó: teníamos que cobrar el dinero al PRI estatal, pero nos trajeron la última semana con largas y pretextos, hasta que nos dejaron de dar la cara. Ahora ya nadie nos recibe”, denuncia el implicado.

Cada encuesta que realizaron los promotores, no obstante, les fue pagada en $10 pesos, una cantidad irrisoria; “era obvio que aceptamos esa cantidad, porque esperamos al final la bolsa de los 60 mil pesos para repartir entre los movilizadores y quedarnos con un algo, pero nada llegó”.

“Hoy, 13 días después de las elecciones nos siguen reclamando en persona y por teléfono, que dónde está el dinero, que somos unos rateros; pero la verdad es que nos vieron la cara de tontos… Algunos empleados del PRI nos dicen que el dinero sí bajó, que aterrizó en Ciudad de México, pero los secretarios con cartera se lo repartieron y uno quedó mal con la gente”, lamenta el funcionario de Sedesol.

Como ya sabemos, la derrota del PRI después de las pasadas elecciones fue contundente: se convirtieron en la cuarta fuerza política del país, y su candidato José Meade alcanzó apenas los nueve millones de votos, frente a los doce millones que alcanzó Anaya, y los 30 millones con los que ganó Obrador.

Los funcionarios de la Red de Amigos de Meade, asegura el reporte, quedaron contentos pues, pese a las derrotas, su jefa, Ana Guadalupe Ingram Vallines, ganó la diputación federal que buscaba desde 2015. Por su renuncia al cargo como presidenta del Congreso Local, pese a haber firmado ante notario en 2013 que cumpliría entero su mandato, Ingram Vallines se ganó el mote de “diputada chapulina”.

El reporte de Proceso detalla que hoy viernes, la diputada dará una fiesta con 300 invitados en el salón “Hiper Plaza Xalapa”, para celebrar su entrada al Congreso de la Unión.